La polémica por el retiro de visas a madres y padres mexicanos que tienen o planean tener hijos en Estados Unidos ya comienza a generar consecuencias entre mujeres embarazadas que tenían previsto viajar al país para poder dar a luz.
Con testimonios difundidos en redes sociales, algunas mexicanas aseguraron que los médicos que tenían contemplado atenderlas en los próximos meses les informaron que ya no podrían brindarles el servicio, esto en El Paso, Texas.
En algunos casos, la notificación ocurrió durante consultas médicas, mientras que otras mujeres fueron contactadas vía telefónica por la institución médica.
INCERTIDUMBRE ENTRE LAS MUJERES
La situación ha generado dudas entre las pacientes, particularmente sobre las posibles consecuencias legales para los médicos y hospitales que atiendan a mujeres mexicanas embarazadas.
Hasta el momento, no se ha establecido de manera general que un médico incurra en un delito simplemente por brindar atención médica a una mujer extranjera embarazada.
OPERACIÓN ORGANIZADA
Sin embargo, la situación podría ser distinta si las autoridades estadounidenses consideran que un médico, clínica u hospital forma parte de una operación organizada para facilitar el llamado “turismo de parto”, práctica relacionada con el ingreso de extranjeras a Estados Unidos con la intención de que sus hijos nazcan en territorio estadounidense.
En ese escenario, los involucrados podrían ser objeto de una investigación por posibles conductas relacionadas con la evasión de las leyes migratorias, falsificación de información, fraude en solicitudes o visas y otros esquemas considerados fraudulentos, dependiendo de las circunstancias de cada caso.
Para las mujeres que ingresen a Estados Unidos bajo presuntas falsas pretensiones con el objetivo de dar a luz, también podrían existir consecuencias legales si las autoridades determinan que hubo fraude u otras irregularidades durante el proceso migratorio.
El tema permanece bajo averiguación, mientras mujeres mexicanas que ya tenían programados sus partos en Estados Unidos enfrentan incertidumbre sobre si podrán recibir la atención médica que habían planeado.




