Al asumir la dirigencia nacional del PRI, Alejandro Moreno advirtió que el partido no solapará a nadie, pero tampoco permitirá persecuciones derivadas de “vendettas políticas”.
“El PRI no solapará a nadie, pues cada caso tiene nombre y apellido, pero tampoco permitirá persecuciones derivadas de vendettas políticas”, aseveró en su mensaje ante cientos de priístas tras rendir protesta como dirigente.
“No se puede judicializar la política, ni politizar la justicia, el respeto al estado de derecho es fundamental para la estabilidad de la política nacional”.
El ex gobernador de Campeche ofreció liberar al partido de quienes lo “secuestraron” para repartirse las candidaturas, endureciendo el acceso a ellas y reforzando la formación de los militantes.
Moreno convocó a la militancia del tricolor a una reforma que derrote a los “profesionales de la simulación” y premie la cultura del esfuerzo.



