Salgamos todos del clóset ¿Qué lengua hablas tú?


“¿Quién aquí habla una lengua indígena? Levanten la mano” gritó desde el escenario frente el monumento a la Revolución en la Ciudad de México, el poeta Mardonio Carballo.


Por: Samantta Hernández Escobar

Pocas manos surgieron de entre el público aquel 21 de noviembre donde se habían citado para el concierto que inauguró formalmente la campaña permanente, Salgamos todxs del clóset ¿Qué lengua hablas tú?; “sin que bajen la mano, ¿quién tiene aquí padres que hablen lengua indígena?, insistió. Algunas manos más se sumaron.



Fue hasta que Mardonio Carballo, también titular de la dirección de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (Dgcpiu) de la Secretaría de Cultura, extendió el cuestionamiento hacia aquellos con abuelos hablantes de lengua indígena, que un mayor número de manos se mantuvo en lo alto. Instantáneamente, una sonrisa comenzó a dibujarse en los rostros del público mientras giraban de un lado a otro en un afán de verificar que no estaban solos.



“No somos tan poquitos, ¿verdad? Nada más como 7 millones en México. Así que vivan las lenguas indígenas y Salgamos todxs del clóset ¿Qué lengua hablas tú?”, alzó la voz Carballo.



Con al menos 68 lenguas indígenas y 364 variantes, México es uno de los países con mayor diversidad lingüística en el mundo. Sin embargo, el 60% de éstas se encuentran en peligro de desaparecer, pues de los más de 24 millones de mexicanos que se autodenominan indígenas, solo 7 millones son hablantes de alguna de las distintas lenguas, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (2017).



El problema radica en que, en México, estas lenguas no suelen tratarse como un motivo de orgullo sino de marginación; quienes las hablan, muchas veces prefieren ocultarlo para esquivar violencia y discriminación.  En consecuencia, las lenguas indígenas están desapareciendo de los espacios comunitarios, al tiempo que sus hablantes dejan sus lugares de origen para migrar a las ciudades donde tienen que acoplarse al español como método de supervivencia.



Esta campaña es un esfuerzo para recuperar el orgullo por esas lenguas, que representan una inmensa riqueza cultural; “cada 14 días se pierde una lengua en el mundo. Ahora, si entendemos que cada lengua es una manera de entender y explicar ese mismo mundo, entonces cada 14 días somos mucho más pobres”, dice Mardonio Carballo en entrevista para Gatopardo, minutos antes de un concierto en ese mismo foro.



Con las pruebas de sonido de fondo, la gente comenzó a reunirse frente al escenario que, en las siguientes horas, recibió a músicos y cantantes como Natalia Cruz y la Istmeña, quienes llegaron hasta ahí con sus canciones en zapoteco. Ahí estuvieron también Isaac Montijo y los Buayum con sus mezclas en mayo y yaqui; el colectivo Membda y su rap otomí; y la Orquesta Pacanda, con una serie de pirekuas en purepecha.



Originario de Maguey Maguaquite, en el municipio Chicontepec en Veracruz, Mardonio Carballo tiene al náhuatl como lengua madre. El náhuatl es la lengua originaria más hablada en México, con al menos un millón 725 mil personas.  No obstante, para lograr una comunicación completa, estas personas deben aprender español. Desafortunadamente, cuando se busca ayuda para encontrar una dirección en las calles de la Ciudad de México, no es lo mismo que la pida una persona de habla inglesa o francesa a una persona que habla tzotzil. De las lenguas originarias, los hispanohablantes suelen saber poco o nada, y lejos de interesarse por aprender sobre ellas, la mayoría prefiere aprender el idioma de algún otro país.



Lo que sucede es que, en México, la lengua indígena está muy asociada con la pobreza y eso asusta a muchos.



A pesar de estar muy orgulloso de ser hablante náhuatl, Mardonio creció en un hogar en donde le hicieron ver que el español era una mejor herramienta. Su madre siempre honró su lengua, pero en muchas ocasiones, su padre se avergonzó de ella y, consciente de la discriminación que podrían sufrir, presionó mucho a su familia para que además de su lengua originaria, todos hablaran español de manera fluida. Eventualmente y tras migrar a la ciudad, Mardonio se convirtió en uno de los más grandes defensores de las lenguas originarias en el país.



La campañaSalgamos todxs del clóset ¿Qué lengua hablas tú? surgió con la llegada del poeta a la dirección de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (Dgcpiu). Se trata de una iniciativa que tiene como propósito que los hablantes de lengua indígena se sientan orgullosos de hablar su lengua contagien un interés por conocerla.



En 2016, poco después de la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, Carballo emprendió una lucha legal ante la posibilidad de que el uso de las lenguas indígenas pudiera quedar restringido por la ley. Ese peligro provenía del artículo 230, en el que se establecía que, en sus transmisiones, las radiodifusoras y concesionarios debían usar el español al ser considerado el idioma nacional, por lo que las concesiones de uso social e indígena quedaban al margen.



Luego de unos meses, Mardonio Carballo ganó un amparo ante la Suprema Corte contra esta norma, al ser considerada discriminatoria de lenguas indígenas: “si a mí me quitan el derecho de hablar mi lengua en los espacios públicos, a ti te quitan el derecho de escucharla”, afirma.