La carrera en busca de la persona que pueda destronar a Donald Trump en 2020 ha comenzado.
El Partido Demócrata alistó recientemente el arranque de una larga procesión para recapturar la Casa Blanca de la mano de un elenco nunca antes visto de al menos 21 aspirantes a la nominación presidencial.
Con precandidatos que van desde el ex vicepresidente Joe Biden hasta la maestra espiritual Marianne Williamson, los demócratas deberán intentar salir reforzados de su proceso interno para poder plantar cara a un presidente que, pese a contar con una imagen muy dañada, puede presumir de una economía en auge.
“Biden es el líder en la carrera. Tuvo una buena primera semana reflejada en los sondeos -que ven un rebote a su favor-, en sus apoyos públicos, así como en la recaudación”, dijo a Reforma Joel K. Goldstein de la Escuela de Derecho de la Universidad de Saint Louis.
Pero, a pesar de haber recaudado 6.3 millones de dólares en su primer día para su campaña, el político de 76 años y una larga carrera cuenta con una amplia gama de detractores.
“A los estadounidenses les gustan los desconocidos, caras frescas, no los enterados de toda la vida que cargan las cicatrices de todas las batallas políticas de las últimas dos generaciones”, señaló el periodista Matthew Iglesias en un artículo para el portal Vox.



