“Fue un excelente alumno, con promedio de 8, 9 y 10, que estuvo recientemente enfermo y lo operaron, por lo que se ausentó unos días de clases, pero al regresar, presentó su justificante y sus tareas porque se puso al corriente, eso muestra que venía de buena familia que le enseñó responsabilidades”, dijo Deni Barreras Gastélum, quien fuera maestra de José Manuel, de 13 años de edad, a quien sicarios le dieron muerte en el fraccionamiento Las Misiones, el pasado 8 de enero.
Las balas certeras le arrebataron la vida a José Manuel, truncaron sus sueños, sus ilusiones, le quitaron la oportunidad de crecer y apagaron sus ojos; ahora, sufre no sólo su familia, también le lloran sus ex compañeros de escuelas, sus amigos y sus maestros.
“Quiero que quede muy claro que el padre no huyó, él se quedó en todo momento devastado, acompañando a su hijo, que la sociedad y las autoridades no vinculen el caso con el crimen porque José Manuel era apenas un niño”, dijo la maestra.
Pidió que el Estado garantice seguridad y regrese la paz a los habitantes del Municipio, para que nunca más balas asesinas le apaguen la vida a ningún niño o adolescente.
La también integrante de la Red Feminista Sonorense dijo que ha sido un proceso duro de asimilar, para los ex compañeros, quienes lo calificaron como un estudiante brillante.



