Mediante un programa bien estructurado que busca preservar la lengua y las tradiciones indígenas, se enseña a apreciar el entorno y dentro de este, el conocimiento de las plantas así como su relación con la cosmovisión de cada etnia, cerca de 200 niños en nueve comunidades a lo largo del estado de Sonora participan en los campamentos de verano que fueron denominados “Guardianes de la herencia cultural”, informó María Trinidad Ruiz Ruiz.
La jefa de la Unidad Regional Sonora de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (Ucuvi) dijo que en la tribu yaqui se programaron seis de estos, dos en pueblos del Valle del Mayo y uno más en Punta chueca con la comunidad seri, en los que participan un promedio de 20 menores por población.
Como parte del programa, dijo, se ve la importancia de las plantas, para qué y cómo se usan, y esta actividad se hace mediante juegos para cada una de las temáticas.
“Primero se les explica qué es y luego ellos platican qué conocen; el chiste de esto es que ellos vayan y comprendan, si hablamos de plantas, tiene que ver con la danza del venado, si hablamos de animales, tiene que ver con la danza de los pascolas; entonces, se va llevando de tal forma que llegan a entender que su entorno natural tiene que ver con sus manifestaciones culturales, en este caso con sus danzas, y las plantas tienen que ver con la alimentación y también con la sanación”, dijo.
La experta en tema de las etnias estuvo acompañada por la promotora cultural yaqui Reyna Valencia González, quien comentó acerca de la importancia de que los niños aprendan de sus abuelos, del legado que los mayores les dejaron, del Juya Ania, “el mundo del monte” o “el maravilloso mundo silvestre”, que representa el espacio sagrado de la naturaleza, el bosque o el monte vivo.
“Estamos formando niños, en los Centros de Cultura se les forma, se les enseña a revalorar su propia cultura”, afirmó.




