La decisión de Sony Interactive Entertainment de abandonar la producción de videojuegos en formato físico para PlayStation a partir de 2028 ya provocó un nuevo frente de discusión en México.
Legisladores de Movimiento Ciudadano presentaron una denuncia ante la Comisión Nacional Antimonopolio al considerar que esta medida podría reducir la competencia y dejar a millones de jugadores con una sola alternativa para adquirir nuevos títulos.
El senador Luis Donaldo Colosio Riojas y la diputada federal Iraís Reyes explicaron que, si desaparecen los discos físicos, la PlayStation Store se convertiría en el único canal oficial para comprar lanzamientos de la marca. Desde su perspectiva, esto permitiría que la empresa establezca precios y condiciones sin enfrentar competencia directa dentro del mercado.
Los legisladores advirtieron que un escenario de este tipo podría afectar directamente el bolsillo de los consumidores. Además del posible incremento en los costos, señalaron que también desaparecerían prácticas comunes entre la comunidad gamer, como intercambiar videojuegos, prestarlos a familiares o amigos, revenderlos una vez terminados o adquirir ejemplares usados a un precio menor.
Otro de los puntos que destacaron es el impacto que tendría esta transición para los comercios dedicados a la venta de videojuegos físicos.
Muchas tiendas especializadas dependen de este mercado y, de concretarse el cambio, podrían enfrentar una importante reducción en sus ingresos e incluso verse obligadas a cerrar, con la consecuente pérdida de empleos.
Iraís Reyes aseguró que la denuncia también responde a las inquietudes expresadas por miles de jugadores mexicanos, quienes han manifestado su inconformidad mediante una petición ciudadana en línea que ha reunido cientos de miles de apoyos. Según explicó, el objetivo no es frenar la digitalización de la industria, sino evitar que esta evolución elimine por completo las opciones disponibles para los consumidores.
La legisladora enfatizó que el formato digital representa un avance tecnológico y ofrece beneficios, incluso desde una perspectiva ambiental. Sin embargo, sostuvo que el problema surge cuando una sola empresa concentra el control de la consola.
Ahora corresponderá a la Comisión Nacional Antimonopolio analizar la denuncia y determinar si existen elementos suficientes para iniciar una investigación sobre las prácticas señaladas.




