Puede ser que hasta hoy no se haya cuantificado lo que implica para Cajeme no haber recibido en los últimos años el beneficio de la agricultura, por la alta dependencia que se tiene de esta actividad. Lo que ha hecho que la economía del Municipio no tenga la prosperidad que en años anteriores se tenía cuando la producción agrícola era de bastante productividad y bien pagada. Y que conforme fueron pasando los años esa actividad ha venido de más a menos porque la rentabilidad que presentaba el producir alimentos en el pasado era totalmente rentable. Lo que hacía que en Ciudad Obregón como cabecera municipal se sintiera y manifestara la prosperidad económica porque se beneficiaba con mayor consumo que se traducía en empleos y derrama económica. Pero conforme fueron pasando los años las políticas agrícolas le fueron restando potencial a la producción del campo, sin tener en el futuro inmediato un retorno a los años de prosperidad. Y hoy la vida económica de Cajeme y de su cabecera municipal no presentan avance satisfactorio para lo que demanda la sociedad, porque lo que hoy se ve por propios y extraños es de estancamiento. Y no se podría pensar que eso sucediera en este Municipio con un reconocimiento nacional e internacional como uno de los más provechosos en la producción alimentaria. Pero la realidad así se manifiesta, porque no se ve en lo inmediato que esta situación pueda cambiar, si no es con la participación precisa de la sociedad cajemense para que suceda. Porque la historia de las comunidades que son prósperas en su economía, es porque la organización de la sociedad es la que ha permitido que se mantengan en desarrollo y crecimiento de su prosperidad. Entendiendo que el Gobierno solo es promotor y facilitador del desarrollo y eso se manifiesta de manera legislativa, regularmente en la historia económica del país hasta ahí llega su participación. Y en el caso de Cajeme el pensar que los tiempos de prosperidad agrícola que antes se tenían regresarán es solo una ilusión, y que pensando de esa manera poco se le apostó al desarrollo industrial. Que podría haber sido porque nunca se pensó que el destino de la agricultura fuera el que hoy está viviendo, sin futuro aventajado sin considerar que el mundo es cambiante. Y es aquí donde una sociedad como la cajemense es la que ahora está sintiendo los efectos de no tener una buena agricultura, al observar que la economía local no está en buenas condiciones. Que también el que se tenga economía personal o familiar resuelta, puede manifestar que no es para tanto porque no sufre los efectos de una economía que no avanza y que si afecta a la mayoría. Pero que aquí lo más importante de esa situación deberá de tomarse en serio y establecer las medidas necesarias para que inicie Cajeme su proceso de recuperación económica. Necesariamente se debe de reconocer que la situación económica que presenta Cajeme no es la más favorable, para que a partir de ahí se pueda trabajar en las medidas necesarias para revertir esa realidad. Pero lo más importante de ello es el considerar de que si se puede lograr que Cajeme sea nuevamente aventajado, pero con acciones concretas no con ilusiones y politiquería. Y este plan de rescate habrá que hacerlo ya, antes de que la situación se presente con más agudeza que como se está viendo hasta hoy desde hace tiempo, y la mayoría sin parpadear.
DEL ESCRITORIO
Las ciudades que hasta hoy se denominaron como polos de desarrollo, tienen en su perspectiva el recibir inversiones por el orden de $17 491 millones de dólares que es de esa manera como se benefician las ciudades como polos atractivos de inversión…..
Lo que anteriormente se pudiera decir inalcanzable, el dólar está ahora por debajo de los diecisiete pesos y eso es favorable a la importación y las deudas en dólares… Existe el análisis de entidades financieras de que es necesario para el año 2027 una reforma fiscal, que ya no debe de pasar más tiempo para que se realice en el país.




