El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión con Irán al advertir que Teherán deberá elegir entre alcanzar un acuerdo con Washington o enfrentar una "rendición total", luego de que el gobierno iraní negara que existan negociaciones en curso entre ambos países.
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense aseguró que su administración mantiene contactos con Irán, pese a que las autoridades de ese país lo han desmentido públicamente.
TRUMP LANZA ULTIMÁTUM A IRÁN
"Nada llega a Irán, a menos que queramos que llegue, y nada llegará, a menos que se logre un Acuerdo o una Rendición Total", escribió Trump. Además, reiteró que su gobierno no permitirá que la nación islámica desarrolle armas nucleares.
El republicano también calificó de "increíblemente hipócritas" a los dirigentes iraníes, al acusarlos de solicitar reuniones con Estados Unidos mientras niegan públicamente cualquier tipo de diálogo y aseguran que únicamente mantienen conversaciones con Omán.
Las declaraciones ocurren después de que Trump afirmara el domingo que ambas naciones iniciarían conversaciones este lunes, anuncio que utilizó para justificar la suspensión de nuevos ataques contra territorio iraní. Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, rechazó esas afirmaciones y aseguró que no existen negociaciones ni reuniones programadas con funcionarios estadounidenses.
Baghaei precisó que todos los negociadores iraníes permanecen en el país, excepto el canciller Abbas Araqchi, quien realiza una peregrinación religiosa en Irak. Asimismo, señaló que las únicas conversaciones activas son con Omán y están relacionadas con la gestión del estratégico estrecho de Ormuz.
La postura de Trump mantiene un patrón observado durante los últimos meses, en el que anuncia posibles acciones militares contra Irán para posteriormente frenarlas bajo el argumento de avances diplomáticos. No obstante, Teherán insiste en que no existe diálogo con Washington desde el fracaso del memorando de entendimiento firmado en junio.
Mientras continúa el desacuerdo sobre el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní, la incertidumbre geopolítica sigue impactando los mercados energéticos. Tras la decisión de Trump de no lanzar nuevos ataques, el precio del petróleo registró una caída superior al 4 por ciento, reflejando el alivio temporal de los inversionistas ante una posible desescalada del conflicto.




