Derek Maltz, exdirector de la Administración para el Control de Drogas (DEA), volvió a pronunciarse sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y pidió al gobierno mexicano actuar en su contra.
A través de redes sociales, Maltz señaló que el mandatario debe responder ante la justicia y planteó al titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, realizar una operación para detenerlo y trasladarlo a Estados Unidos.
El exfuncionario estadounidense vinculó su petición con una publicación de The Wall Street Journal sobre el regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa.
Maltz ha sostenido anteriormente que la corrupción dentro de instituciones y gobiernos favorece la permanencia de las organizaciones criminales. En junio pasado también llamó a detener y enviar a Estados Unidos a sinaloenses señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con actividades delictivas.
CORRUPCIÓN Y CÁRTELES
En aquella ocasión, el exdirector de la DEA argumentó que los grupos criminales pueden adaptarse y continuar sus operaciones mientras existan funcionarios que los protejan o se beneficien de sus actividades.
Según Maltz, combatir a los cárteles requiere perseguir no solamente a quienes participan directamente en hechos violentos, sino también a los servidores públicos que presuntamente facilitan o protegen sus redes.
Sus declaraciones forman parte de una serie de señalamientos públicos que ha realizado sobre Sinaloa y funcionarios de la entidad. No obstante, las acusaciones planteadas por Maltz no constituyen por sí mismas una resolución judicial ni prueban responsabilidad penal.
El regreso de Rocha Moya al gobierno estatal ocurre así en medio de nuevos cuestionamientos del exfuncionario estadounidense, quien insiste en la necesidad de una intervención de alto nivel contra quienes, según sus señalamientos, mantienen vínculos con estructuras criminales.




