La compañía de Mark Zuckerberg se encuentra ante los tribunales por acusaciones de que Instagram y Facebook fueron diseñados con funciones capaces de generar un uso compulsivo entre menores, mientras que crece una regulación internacional sobre la protección de menores en internet.
En Australia se está impidiendo que menores de 16 años mantengan cuentas en determinadas redes sociales, mientras que, en Europa, las autoridades han impulsado medidas relacionadas con privacidad, publicidad dirigida y sistemas de recomendación.
Este país oceánico comenzó a aplicar en diciembre de 2025 una normativa que obliga a las plataformas a impedir que menores de esa edad creen o conserven cuentas, retirando alrededor de 4.7 millones de cuentas pertenecientes a menores.
Datos posteriores mostraron que la proporción de niños de entre 10 y 15 años con una cuenta en alguna plataforma restringida disminuyó de 52 a 42 por ciento.
OTRO PAÍS
Brasil, por su parte, optó por un modelo distinto, su legislación establece medidas de protección para menores y asigna a los dispositivos la función de proporcionar señales sobre el rango de edad del usuario, con el objetivo de evitar que cada aplicación tenga que solicitar directamente información personal.
¿MÉXICO TAMBIÉN?
El debate también alcanza a México, donde todavía se encuentra en construcción una iniciativa federal sobre protección de menores en internet.
Ante esto, Meta ha planteado que empresas como Apple y Google podrían verificar la edad desde la configuración inicial de los dispositivos y proporcionar a las aplicaciones únicamente un rango de edad, sin revelar la identidad o fecha de nacimiento del usuario.
El juicio contra Meta podría convertirse en un referente para determinar hasta qué punto las plataformas son responsables no sólo por los datos que recopilan, sino también por la manera en que diseñan sus sistemas de recomendación y las herramientas que pueden influir en el comportamiento de los usuarios menores de edad.




