Como difícil consideró el presidente de la Asociación de Organismos de Agricultores del Sur de Sonora (AOASS), Luis Antonio Cruz Carrillo, el panorama del ciclo productivo 2026-2027, en el que se prevé que dejarán de sembrarse el 50 por ciento de las cerca de 320 mil hectáreas con que se cuenta en los valles del Yaqui y Mayo, al no acabar de pagarse los apoyos pendientes de los programas federales y estatales, así como la negativa de fondeo por parte de la banca privada.
Durante el Foro de Perspectivas Agrícolas 2026 organizado por la AOASS, el dirigente de los productores agrícolas hizo saber que entre los temas que se manejaron en el evento están algunas alternativas para cultivos, acordes a las nuevas condiciones existentes, nuevas plagas que se están presentando con el cambio de clima que se registró el ciclo pasado las cuales hacía muchos años ya parecían haberse erradicado, así como lo relativo a la disponibilidad de fertilizantes y la afectación a su abasto con el conflicto por el estrecho de Ormuz.
Manifestó Cruz Carrillo que la disponibilidad de agua no es actualmente un problema, pero hay otros factores que les afectan, como es la falta de pago de los complementos a los granos del año pasado, lo que aunado a los tres años malos que se han tenido, con problemáticas de falta de precios, sequía y bajos rendimientos, los mantiene en una situación crítica.
Mencionó que será algo histórico el que se deje de sembrar tanta tierra en el sur del estado, y ello será por no haber motivación, ante la falta de políticas agropecuarias.
Con relación a las reuniones que se han tenido con el sector oficial para buscar aterrizar el tema de los apoyos, señaló que estas han sido “sólo de buenas intenciones, muy buenos discursos de la Secretaria (de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba López), pero hasta ahí; no ha aterrizado todavía, no se abren todavía las ventanillas en tiempo y forma, y eso aunado a los tres años malos de mercado y la sequía, está motivando al abandono del 50 por ciento del área del Yaqui y Mayo”, aseguró.
Este, dijo, es el momento para que las dependencias de gobierno relativas al tema del campo atiendan a los productores y aterricen lo que ofrecieron en las dos últimas visitas de la titular de Sader “y que dejen de ser nada más promesas”.

