El santoral de la Iglesia católica de este 8 de agosto, recuerda a Santo Domingo de Guzmán, sacerdote español y fundador de la Orden de Predicadores, conocida como los dominicos. Su vida estuvo marcada por la predicación, la oración y la defensa de la fe.
De acuerdo con la tradición católica, Santo Domingo tuvo una visión de la Virgen María durante una noche de oración, en la que ella le entregó el Rosario como una herramienta espiritual para fortalecer la fe y promover la conversión.
La devoción al Rosario se extendió con el paso de los siglos y se convirtió en una de las prácticas de oración mariana más importantes dentro de la Iglesia católica. A través de sus misterios, los fieles meditan distintos episodios de la vida de Jesús y de María.
¿QUIÉN FUE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN?
Santo Domingo nació alrededor del año 1170 en Caleruega, España. Desde joven se dedicó a la vida religiosa y posteriormente desarrolló una intensa labor de predicación.
En 1216 fundó la Orden de Predicadores, cuyos integrantes serían conocidos como dominicos. La congregación tuvo como principales objetivos la predicación, el estudio y la enseñanza de la doctrina cristiana.
La tradición también relaciona estrechamente a Santo Domingo con la propagación del rezo del Rosario, particularmente como medio para acercar a los creyentes a la contemplación de la vida de Cristo.
¿QUÉ SE CELEBRA EL 8 DE AGOSTO?
Cada 8 de agosto, la Iglesia católica celebra la memoria litúrgica de Santo Domingo de Guzmán. Los fieles lo recuerdan como un hombre dedicado a la oración, el estudio y la evangelización.
Su legado permanece especialmente ligado a la Orden de Predicadores y a la tradición del Rosario, una oración que continúa formando parte de la vida espiritual de millones de católicos.
ORACIÓN A SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
Los creyentes pueden recurrir a Santo Domingo para pedir su intercesión y fortalecer su vida de oración, especialmente mediante el rezo del Rosario y la meditación de los misterios de Cristo.




