Santoral de hoy, 31 de julio: San Ignacio de Loyola, protector de los miembros del Ejército y las Fuerzas Armadas

La Iglesia Católica recuerda a San Ignacio de Loyola, cuya obra espiritual y legado siguen inspirando a millones de fieles en el mundo

Santoral de hoy, 31 de julio: San Ignacio de Loyola, protector de los miembros del Ejército y las Fuerzas Armadas

El santoral de la Iglesia Católica conmemora este 31 de julio a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús y reconocido como el patrono de los ejercicios espirituales, los retiros y las jornadas de meditación y conversión, además de protector de los miembros del ejército y las Fuerzas Armadas.

San Ignacio de Loyola nació en Azpeitia, en el País Vasco, en 1491. Durante su juventud siguió la carrera militar, pero una grave herida sufrida en la Batalla de Pamplona, en 1521, cambió el rumbo de su vida. Mientras se recuperaba, la lectura de obras religiosas despertó en él una profunda conversión espiritual que lo llevó a dedicar su vida al servicio de Dios.

Su principal patronazgo está relacionado con los ejercicios espirituales, una práctica de oración, reflexión y discernimiento que él mismo desarrolló para ayudar a las personas a fortalecer su relación con Dios y descubrir su propósito de vida. Estas meditaciones continúan realizándose en retiros religiosos alrededor del mundo y representan uno de los mayores legados de la espiritualidad ignaciana.

FUNDADOR DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

Además, San Ignacio es considerado patrono de los retiros espirituales y las jornadas de conversión, ya que promovió espacios de silencio y reflexión para favorecer el crecimiento de la fe. También es reconocido como patrono de los militares y las Fuerzas Armadas, debido a su pasado como soldado antes de abrazar la vida religiosa.

En 1534 fundó la Compañía de Jesús, conocida como los jesuitas, una orden que ha destacado por su labor en la educación, la evangelización, la investigación y la formación espiritual. Su lema, Ad Maiorem Dei Gloriam ("Para mayor gloria de Dios"), resume el espíritu de servicio que caracteriza a esta congregación.

San Ignacio falleció en Roma el 31 de julio de 1556. Fue beatificado en 1609 por el Papa Paulo V y canonizado en 1622 por el papa Gregorio XV. Sus restos reposan en la iglesia del Gesù, en Roma, donde miles de peregrinos acuden cada año para honrar su memoria.

A más de cuatro siglos de su muerte, San Ignacio de Loyola sigue siendo una de las figuras más influyentes del catolicismo. Su enseñanza sobre el discernimiento, la oración y el servicio continúa inspirando a millones de fieles, consolidándolo como uno de los grandes referentes de la espiritualidad cristiana.

Ofelia Fierros
Ofelia Fierros

Apasionada por el periodismo, tiene experiencia en la generación y difusión de contenidos de interés social, cultural y comunitario. Mi trabajo se distingue por la cercanía con la ciudadanía y la promoción de historias que fortalecen la identidad y las tradiciones del sur de Sonora.