La capacidad de doblar la lengua en forma de "U" o "taquito" ha despertado curiosidad durante años y recientemente volvió a ser tema de conversación por su supuesta relación con rasgos como la creatividad, el pensamiento analítico y la facilidad para resolver problemas.
Aunque algunos especialistas han explorado la relación entre el control motor y determinadas habilidades cognitivas, los expertos coinciden en que este gesto, por sí solo, no permite conocer la personalidad ni medir la inteligencia de una persona.
Más bien, se trata de una destreza que involucra la coordinación entre el cerebro y los músculos de la lengua, además de factores como la práctica y la anatomía individual.
¿ES SOLO UNA CUESTIÓN DE GENÉTICA?
Durante mucho tiempo se creyó que doblar la lengua era una característica completamente hereditaria. Sin embargo, investigaciones posteriores han mostrado que la genética no es el único factor involucrado.
Además de la predisposición biológica, el aprendizaje y la práctica también pueden influir en que algunas personas desarrollen esta habilidad con el paso del tiempo.
Esto ha convertido al movimiento en un ejemplo utilizado para estudiar la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del sistema nervioso para adaptarse mediante la experiencia.
¿EXISTE UNA RELACIÓN CON LA CREATIVIDAD?
Algunos estudios han planteado que las personas capaces de realizar este movimiento suelen mostrar características como perseverancia, curiosidad, flexibilidad para aprender nuevas habilidades y buen control de la motricidad fina.
No obstante, estas asociaciones no significan que quien pueda doblar la lengua sea necesariamente más creativo, analítico o inteligente que quienes no pueden hacerlo.
La personalidad y el desarrollo cognitivo dependen de múltiples factores, entre ellos la educación, el entorno, las experiencias de vida y la biología.
LOS ESPECIALISTAS PIDEN EVITAR CONCLUSIONES DEFINITIVAS
Psicólogos y neurocientíficos advierten que esta habilidad no debe utilizarse como una prueba para evaluar el coeficiente intelectual, diagnosticar rasgos psicológicos o sacar conclusiones sobre la capacidad intelectual de una persona.
Aunque el movimiento requiere coordinación neuromuscular y control motor, no existe evidencia científica suficiente que permita establecer una relación directa entre doblar la lengua y tener determinadas cualidades cognitivas o de personalidad.
UNA CURIOSIDAD QUE SIGUE GENERANDO INTERÉS
La capacidad de doblar la lengua continúa siendo un tema de interés tanto para la ciencia como para el público debido a las preguntas que plantea sobre la relación entre el cerebro y la motricidad.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que esta destreza debe verse como una curiosidad del funcionamiento humano y no como un indicador confiable de inteligencia, creatividad o éxito personal.




