Familiares del pequeño Sebastiano, asesinado por su madre en Guaymas, recibieron sus cenizas. La abuela materna del pequeño, María Roco, y el padre biológico, llevaron sus cenizas a la playa de Miramar, pues aseguran que el pequeño amaba el mar; de ahí partieron a Ciudad Juárez, Chihuahua, donde radican.
Ayer, el pequeño fue velado en una funeraria de Guaymas, a donde acudieron funcionarios de la Fiscalía General de Justicia del Estado, Registro Civil, así como del Sistema DIF Sonora, para acompañar a los familiares y facilitar los trámites de traslado.

En redes sociales, Lili Acosta Zúñiga, familiar del bebé Sebastiano, publicó unas emotivas palabras de despedida. “Mi amor, por fin ya te llevamos de regreso a tu casa con tu familia que tanto te ama”.
El pasado 31 de enero, Jazmín Dayana, de 23 años, en complicidad con su pareja sentimental, dio muerte al pequeño Sebastiano, de 2 años, tres días después sepultaron su cuerpecito en la parte trasera de una casa abandonada, en la colonia Adolfo López Mateos, en Guaymas.
La mujer fue condenada a 42 años de cárcel, mientras que su cómplice continúa prófugo de la justicia.




