El Zoológico Guadalajara incorporó a cuatro rinocerontes blancos provenientes de Europa, como parte de un programa internacional de cooperación entre instituciones dedicadas al cuidado y conservación de la fauna silvestre.
Los ejemplares, llamados Salma, Moana, Wami y Lewa, arribaron a Jalisco durante la madrugada del miércoles 21 de octubre, después de un traslado aéreo desde París, Francia, que incluyó un recorrido sobre el océano Atlántico.
La operación fue precedida por aproximadamente un año de preparación, durante el cual los animales recibieron entrenamiento para acostumbrarse a las cajas de transporte y facilitar su movilización con el menor estrés posible.
De acuerdo con Davide Espinosa Avilés, director de Medicina y Bienestar Animal del zoológico, la respuesta de los ejemplares al entrenamiento fue muy positiva. Destacó que conocer el comportamiento de los animales resulta fundamental para realizar traslados de esta complejidad sin comprometer su bienestar.

PREPARAN SU ADAPTACIÓN EN EL ZOOLÓGICO
Antes de su llegada, el recinto acondicionó las instalaciones donde permanecerán durante sus primeras semanas. Los equipos de veterinaria, cuidado animal, bienestar, operaciones y seguridad también coordinaron los procedimientos para recibirlos y trasladarlos desde el aeropuerto, con apoyo de autoridades federales y locales.
Como parte del protocolo, los cuatro rinocerontes pasarán por una etapa de cuarentena y revisiones médicas, además de un proceso gradual de adaptación a su nuevo entorno.
Por este motivo, todavía no estarán disponibles para las visitas del público. La administración del zoológico informará posteriormente cuándo podrán ser presentados, una vez que el personal especializado determine que existen condiciones adecuadas.
Salma tiene cinco años y Moana nueve; ambas nacieron en Serengeti Park Hodenhagen, Alemania. Lewa, de cuatro años, procede del Safari de Peaugres, en Francia, mientras que Wami, un macho de 15 años, llega del Parc Zoologique de París.
La incorporación de los animales se concretó mediante la colaboración con instituciones europeas y forma parte del Programa Ex Situ de la Asociación Europea de Zoológicos y Acuarios (EAZA-EEP), iniciativa orientada a la gestión y conservación del rinoceronte blanco fuera de su hábitat natural.


