Primeramente se informó al número de emergencias que había gente armada en ese lugar, por lo que se activó el Código Rojo.
Antes de que llegara la policía, el agresor se atrevió a accionar el arma de fuego justo en la cabeza de su víctima, pero para suerte de él, el arma se trabó y los disparos no salieron.
Las municiones comenzaron a caerse al piso, el victimario lo agarró a cachazos, más no lo hirió de gravedad, por lo que sujeto huyó con rumbo desconocido.
Personal de Servicios Periciales aseguraron cuatro casquillos útiles y uno útil.
Cabe resaltar que en Cajeme se ha llegado a un grado de insensibilidad que la gente seguía comiendo como si nada hubiera pasado, incluso había niños en el lugar, los cuales no reaccionaron a los hechos.



