No es que uno quiera asustar a la gente, ni mucho menos, pero para quienes dicen que eso del cambio climático es una vacilada, hay estudios de Naciones Unidas y la Universidad de Stanford que predicen lo siguiente: 120 millones de personas más vivirán en la pobreza para el 2030, debido al golpe del mismo hombre a la naturaleza.
Que falta mucho tiempo para eso y quizá ni lo veamos, quizá sea cierto, pero los análisis de los estudiosos dicen lo siguiente:
"La capacidad de sobrevivir al clima extremo es un factor determinantemente importante, ya que las personas más ricas con frecuencia pueden reubicarse, proteger sus activos y reconstruir. Por otro lado, las personas más pobres son desplazadas, con sus hogares y recursos económicos destruidos. Las comunidades rurales y las mujeres son particularmente vulnerables, dada su dependencia directa de los recursos naturales para su sustento y el riesgo de sequías, inundaciones y tormentas para diezmar estos recursos.
"Nos arriesgamos a un escenario de "apartheid climático", en el que los ricos pagan para escapar del sobrecalentamiento, el hambre y los conflictos, mientras que el resto del mundo tiene que sufrir", dijo Philip Alston, Relator Especial de Estados Unidos sobre la pobreza extrema y los derechos humanos.
Está el ejemplo del huracán Sandy en Nueva York, en donde miles de viviendas pasaron semanas sin electricidad, sostienen, mientras que la sede de Goldman Sachs estaba bloqueada con bolsas de arena y funcionando con generadores de energía particulares.
Según los investigadores de Stanford, el calentamiento global también está ayudando a los países ricos a ser más productivos.
"Mientras que las islas tropicales y los países más cálidos ven una disminución en el Producto Interno Bruto que los investigadores atribuyen al calentamiento global, países como Noruega y Canadá han visto un aumento significativo en la prosperidad económica".
Quizá ni con ese tipo de noticias algunos gobernantes como Donald Trump adquieran conciencia de la necesidad de cumplir con el Acuerdo de París para limitar las emisiones de carbono, incluso cuando los países más pobres emiten menos y son los que más sufren.
Alston dijo: "Perversamente, mientras las personas que viven en la pobreza son responsables de solo una fracción de las emisiones globales, serán las más afectadas por el cambio climático y tendrán la menor capacidad para protegerse".
Esto, en palabras llanas, significa que, como en la evolución de la humanidad, la raza más fuerte es la que sobrevivirá, pero habrá un momento en que ni siquiera esos poderosos podrán mitigar los daños causados al planeta.
En el Valle del Yaqui, y Sonora entero, ya se viven las consecuencias de afectar al medio ambiente.
Las lluvias se han alejado. Antes el 24 de junio era de fiesta con las lluvias primeras. Hoy, ni siquiera las famosas equipatas de San Francisco caen en octubre, mucho menos las de diciembre, ni siquiera con los frentes fríos.
Así que hay que prepararse porque si sobreviven las ideas como las de Trump, en el sentido de que el cambio climático es una vacilada, pues la humanidad estará frita.
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