A más de un año del cierre del Delfinario Sonora, la situación económica es incierta, ya que no ingresan recursos y todos los días se tienen gastos.
Raúl Enrique Molina Ocampo, director del Delfinario, destacó que el mantenimiento al inmueble sigue siendo el mismo que cuando está abierto, por lo que este cierre debido a la contingencia sanitaria por el Covid-19 les ha afectado, ya que tienen cuentas pendientes por pagar.

“El hecho de que no tengamos ingresos desde hace un año, nos tiene en una situación muy crítica porque tenemos que seguir manteniendo la salud, la alimentación, los cuidados del entorno, el soporte básico de vida que tienen nuestros siete ejemplares (4 delfines y 3 lobos de mar). En las instalaciones tenemos unas cuentotas (sic) de servicios, de luz y de otras cosas, pero tenemos que seguir, y aunque esté cerrado el Delfinario tenemos personal, desde las siete de la mañana a las tres de la tarde y el personal de vigilancia las 24 horas”
Molina Ocampo dijo que desde noviembre del año pasado cuentan con la infraestructura adecuada para una reapertura, pero están esperando la autorización del Consejo Estatal de Salud para poder abrir sus puertas nuevamente, esto, aunque sea temporal.

“Contamos ya con todos los protocolos sanitarios y la infraestructura para reabrir, tenemos todo lo que tiene que ver con el cuidado de la salud, el uso del gel, mascarilla, sana distancia, y tenemos todo, ya estamos preparados. Nuestra propuesta para las autoridades y que nos concedan la reapertura temporal, sería a lo mejor un mes, es tener medidas protocolarias básicas, y mantener el aforo hasta en un 60% como máximo, pero si se pide que sea menor, acataremos las directrices que nos marque el Consejo Estatal de Salud"
Raúl Enrique Molina Ocampo dijo que sí tienen una gran necesidad de abrir nuevamente las puertas del Delfinario, por eso, cuentan con todas las medidas y señalamientos que se requieren, aunque acatarán las reglas y normas que el Estado les emita.




