José José, una vida de altibajos y llena de éxitos para la posteridad

Proveniente de una familia de músicos, José Rómulo Sosa Ortiz vio la luz de este mundo un 17 de febrero de 1948 en la Ciudad de México.
Conocido artísticamente como José José, empieza su andanza musical en su juventud, tocando la guitarra y cantando en serenatas; luego incursionó en otros géneros, como el bossa nova y el jazz.
A los 15 años, es apadrinado por Pepe Jara, quien le ayuda a desarrollar su estilo musical.
Su primer disco lo graba en 1965, sin mayor trascendencia, lanzándose con el nombre de Pepe Sosa, y en este ínter adopta el nombre artístico de “José José”.
FESTIVAL OTI
En marzo de 1970, participa con "El triste", de Roberto Cantoral,en el II Festival de la Canción Latina, con el que obtuvo el tercer lugar y, debido a que fue transmitido mundialmente vía satélite, se convierte en un gran éxito internacional, con presentaciones en todo el continente, con gran repercusión en países como Israel y Japón.
Con temas como “El Príncipe” y “Todo es amor”, que le hicieron acreedor a su primer disco de oro, vinieron el éxito y la fama, y también la enfermedad que se llevó la vida de su padre: el alcoholismo.
Sin embargo, ayudado por su madre, entra a un centro de rehabilitación para tratar su adicción, la cual, en ese momento, supera.
EL CINE
Su participación en la industria cinematográfica se da en 1971 con películas como “Un sueño de amor”, y hasta 1973, cuando decide pausar, para retomarlo en 1988 con “Sabor a mí”, en la que de vida al compositor Álvaro Carrillo.
En1976, tras grabar su último material con en RCA, "El príncipe", se le bautiza como "El Príncipe de la Canción".
También se casa con Anel, de quien se divorcia en 1991; con ella procrea dos hijos.
Grandes compositores se cruzaron en el camino del José José, como Juan Gabriel y el también recién fallecido cantautor Camilo Sesto.
LOS 80 Y 90
Estas dos décadas serían la de mayor esplendor para “El Príncipe de la Canción”, e inicia el deterioro de su portentosa y privilegiada voz.
Sin embargo, en este periodo logra ingresar y ser un éxito en sus giras por Estados Unidos y América Latina, consiguiendo ventas de discos por millones. También grabó boleros y discos de recopilación de éxitos.
Además, logra hacer extraordinarias mancuernas con compositores como Rafael Pérez Botija y José María Napoleón.
En 1983, en España, graba “Secretos”, su más exitoso álbum bajo la dirección del compositor español Manuel Alejandro, tornándose en el disco más vendido de su carrera y de todos los tiempos en la historia musical de México, posicionándolo por 40 semanas en la cabeza de las listas de Billboard y en Hit Parade tanto en Latinoamérica, como en Estados Unidos.
También fue el primero en hacer videos de algunas de sus canciones, como "Lo dudo", "Voy a llenarte toda", entre otras
Premios Grammy, discos de oro y de platino, ha sido parte de los reconocimientos de José José, que graba a dueto con otros gigantes del espectáculo, como Lani Hall y José Feliciano, y en 1985 fue requerido para participar en “Cantaré, cantarás”, al lado de figuras como Plácido Domingo, Julio Iglesias, Roberto Carlos y Pedro Vargas.
Ese mismo año estrenó su película autobiográfica “Gavilán o paloma”, pero debido a que el estreno coincidió con el terremoto del 19 de septiembre de 1985 en México, la cinta no tuvo el éxito esperado en su país.
Tuvo presentaciones en el Madison Square Garden y en el Radio City Music Hall de Nueva York, así como en los escenarios de los casinos más importantes de Las Vegas y Atlantic City, e hizo gira por países como Arabia Saudita e Israel.
Pese a los éxitos y reconocimiento, se sumerge en el alcoholismo y las adicciones, pero con la ayuda del periodista Ricardo Rocha y Tina Galindo, entre otros, se rehabilita, con el apoyo de su esposa, Sarita Salazar, manteniéndose sobrio hasta su deceso.
EL NUEVO SIGLO
Con un marcado deterioro de la voz derivado de un derrame pleural, y con el apoyo del público, “El Príncipe de la Canción” inicia el nuevo mileno cantando y grabando.
Le otorgan sus estrellas en el Paseo de la Fama en Hollywood y en el de las Estrellas en Las Vegas, Nevada, honrando con ello su carrera.
También erigen su estatua en Azcapotzalco, Ciudad de México, de donde es originario y le entregan un Grammy, al que es nominado en años posteriores en nueve ocasiones.
En esta misma década participa en la telenovela “La fea más bella”, y el Congreso y el Senado de Estados Unidos se le rinden a sus pies, al reconocer su trayectoria por su contribución a la Cultura de la Humanidad.
El 2008, José José se dedicó a promocionar su libro autobiográfico por toda América, llegando al primer lugar en ventas, y presentado en ferias de libros del mundo.
SU SALUD
“El Príncipe de la Canción” siguió en activo, aun luego de haber sufrido de diabetes, derrames, alcoholismo, cirugías de cuerdas vocales, entre otras enfermedades, hasta que su cuerpo no pudo más, y en 2017 empieza a sufrir estragos en su salud, que lo llevaron a internamiento en un hospital de Miami, Florida, debido a un tumor cancerígeno en el páncreas que lo desnutrieron y por el que se requería su constante atención médica, hecho que desencadenó un problema familiar entre su actual familia y los hijos de su primer matrimonio.
SU LEGADO
Presentaciones en centros nocturnos con llenos a reventar, 80 millones de discos vendidos en 55 años de carrera, de los que emanan éxitos que hoy las nuevas generaciones siguen cantando y forman parte del acervo cultural de la Humanidad, este sábado 28 de septiembre se ha tornado negro, pues su vida se ha apagado, no así su recuerdo, que lo convierte en el más grande intérprete de la balada romántica de este tiempo.
“El Príncipe” no ha muerto, duerme. Y su historia, su vida, pero, sobre todo, su música, acompañará a la Humanidad, como muchos grandes que ya se le habían adelantado.
Descanse en paz, José José.



