Sepultó el cuerpo en una tumba poco profunda; 3 días después la hallaron
A fin de obtener un dinerito “fácil”, una adolescente de 13 años de edad asesinó a su hermana, que presentaba un avanzado embarazo.
Cometido el crimen, la menor le abrió el vientre a Fabiana Santana y sustrajo al feto para dárselo a un Catia Rabelo, una fémina de 35 años. El bebé está vivo.
Además, la víctima tenía otro hijo de 7 años, Gustavo, al cual también asesinaron y arrojaron a un lago artificial, próximo a donde sepultaron a la mamá.
El asesinato fue perpetrado en la ciudad de Porto Velho, Brasil.
La jovencita fue detenida y confesó que en para cometer el homicidio contó con la ayuda de un amigo suyo de 15 años de edad, que resultó ser hijo de la mujer a quien le darían al bebé.
Además, explicó que lo había hecho por venganza, pues argumentó que fue “abusada sexualmente por el esposo de su hermana y maltratada por Fabiana, que no creía sus historias”.
Además, reveló que Catia le había mentido a su novio sobre un embarazo, por lo que les pidió ayuda a los jovencitos y les prometió que les pagaría por el bebito.
Consumado el crimen, a la víctima la reportaron como desaparecida y tres días más tarde localizaron su cadáver en una tumba poco profunda.
El cuerpo presentaba golpes en la cabeza, que le fueron hechos con una barra de fierro; también le apuñalaron y, según la autopsia, le sacaron al bebé cuando aún estaba viva.



