Regidores del PRI, PAN, PT y el síndico del Ayuntamiento, Jesús Guillermo Ruiz Campoy, abortaron ayer una sesión de Cabildo por considerar que existe conflicto de interés en el caso del ex tesorero, Ramón Grajeda Valenzuela.
Y es que los ediles argumentaron que el jurídico de la Comuna, Felipe Abel Merino Aragón, desistió del litigio sin haber un acuerdo y un convenio delante de un juez para que se garantice el acuerdo tomado.
El regidor priísta, Rodrigo Llamas Aréchiga, aseguró que se desistió del recurso para obligar a hacerle frente a la petición del ex tesorero, por lo que ya no se podrá negociar.
“Aquí dejan al Ayuntamiento a la voluntad del demandante, porque ya se desistió del litigio. Por favor síndico, tenga congruencia en el decir y en el actuar, por lo tanto desista de los servicios del jurídico”, le solicitó.
“El asesor jurídico del Ayuntamiento lo único que está haciendo es entregar a Navojoa, no es posible que esté perdiendo todos los casos. No estamos para caprichos ni para andar trabajando en lo oscurito, más cuando el ex tesorero tiene tanta afinidad en cuestiones de políticas”, refirió Ayerim Erro Félix.
En una segunda ronda de participación, ediles de oposición exigieron a la propia presidenta municipal transparencia para que el caso de Grajeda Valenzuela no repercuta en las finanzas municipales, toda vez que se habla de una liquidación que podría representar una erogación de 5 millones de pesos.
Los regidores aseguraron que Merino Aragón fue en su momento abogado del ex tesorero, por lo que existe un notorio conflicto de interés, que se podría traducir en un acto de corrupción.
Tras retirarse de la sesión, solo se quedaron nueve regidores en Cabildo, así como el secretario del Ayuntamiento, Jesús Guadalupe Morales Valenzuela, y la alcaldesa María del Rosario Quintero Borbón.



