Miente Grupo México cuando señala que tres mil litros de ácido sulfúrico, que, a decir de la minera, equivale a 1.2 tinacos domésticos derramados en su terminal en Guaymas al Mar de Cortés, “hayan ocasionado mayores daños en la región”, asegura el diputado local Carlos Navarrete Aguirre.
El legislador, emanado de las filas del Partido Encuentro Social (PES), señaló que autoridades como Cofepris, Semarnat y Profepa deben de informar lo que realmente pasó en el puerto marítimo el 9 de julio.
“Lamentamos que Grupo México siga engañando, pagando a algunos medios para querer limpiarse de algo que ha venido ocasionando enfermedades muy grandes (...). Es tanta la contaminación que se ha vertido al mar, no solo por embarcaciones que vierten petróleo o aceites, hay derrames constantes que no se publican”, señaló un ex trabajador minero.
Recordó que recientemente realizó un recorrido por la zona marítima donde se vertió el ácido sulfúrico, y manifestó que espera que el Gobierno Federal no llegue a un acuerdo con la empresa y sea perdonada, como ha pasado en años anteriores.
“Van a buscar limpiarse y ojalá nuestro presidente y la ONU hagan algo… Hay que meter en cintura a todos, porque aquí hay gente depredadora, que no le importa la salud de los sonorenses”, sostuvo el representante popular del Distrito VII.
Criticó que la minera, ubicada en la terminal marítima de Guaymas, debe cerrarse hasta que sean reparadas todas las instalaciones, de lo contrario seguirá el mismo riesgo.
“Tienen que clausurar por tiempo indefinido, no temporal, hasta que no se reparen todas las instalaciones de la empresa, porque en cualquier catástrofe que, Dios no lo quiera, en caso de un desastre natural o un sismo, se puede dañar esa tubería y obviamente todo ese ácido se vertería al mar directamente”, manifestó Navarrete Aguirre.
Cabe recordar que Grupo México emitió un comunicado, publicado por diferentes medios el 22 de julio, en el que asegura se derramó al mar una cantidad muy reducida de tóxicos, equivalente a 1.2 tinacos de uso doméstico, misma que se diluyó de manera rápida y no afectó a la flora y la fauna marina, ni tampoco a la salud de las personas de la región.



