2019 – 2020


El Tiempo fluye sin cesar con sus ciclos y devenir de siempre y para siempre en el cosmos-universo. El espacio, el tiempo y las formas, en la manifestación de la vida son tres

aspectos de la existencia universal… En medio del frío invernal (hemisferio norte de la tierra) y con el nacimiento solsticial de la luz solar la vida se activa por el aumento creciente de la presencia diurna de nuestro sol, ahora y una vez más “invicto”, dando pasos hacia el norte desde el 25 de diciembre… “Tiempo de planeación”, habiendo revisado los pasos de nuestro caminar con las meditaciones del otoño. Es el momento de cerrar las cuentas, de hacer un balance… Para, primeramente, tomar la visión, enriquecerla, ampliarla, precisarla. Y con la visión, los principios que nos alumbran y las virtudes que nos animan. Y en lo íntimo, nutridos con todo aquello que nos fortalece y contribuya a nuestro crecimiento y elevación. Todo parte de la fe en la vida y en nosotros mismos, manteniendo contacto con la naturaleza y con el gran espíritu.



VISIÓN Y PLAN DE VIDA


Primero una visión con principios y virtudes. Esa visión ha de estar acompañada de ideas. –En lo próximo iremos presentando alternativas e iniciativas para nuestra vida en común en esta República y Municipio de Cajeme. Lo primero es la supervivencia-- Toca en estos días retomar los objetivos y propósitos que nos guían, actualizarlos, clarificarlos, definir emprendimientos de todo tipo y metas en el tiempo, para el nuevo año 2010… Si no tomamos dirección-rumbo y si no enfocamos propósitos con proyectos ¿A dónde vamos a llegar? ¿Quién lo sabe? Actuando de cualquier manera podríamos llegar a cualquier parte y de cualquier manera, según las inercias personales y la dinámica que nos rodea. ¿Es lo adecuado y lo correcto? Moviéndonos en el mundo y con el mundo a como está y por donde va, obtendremos los resultados conocidos que observamos en nuestro entorno familiar, comunitario y social ¿Qué queremos? ¿Más de lo mismo? ¿Qué es lo que deseamos? ¿Cuáles son nuestros afanes?... ¿Hacia dónde apunta el Corazón y nuestro potencial evolutivo en lo individual y en lo social?



PAZ, FELICIDAD Y PLENITUD


Se dice que en lo íntimo de cada corazón humano palpita el gran anhelo de paz, de felicidad y de plenitud… Si es así, hemos de tener sostenida confianza en nosotros mismos en la vida de cada día, una y otra vez, no importa qué circunstancias. Esos aspectos del alma humana se pueden lograr, podemos aterrizarlos gradualmente y desde este ahora del lector y del que escribe. Ha de tener una raíz y un cultivo… Esas Aspiraciones internas no son ni están para fracaso y frustración. Son potenciales que se pueden actualizar y progresar, que podemos cultivar e ir logrando. Es cuestión de la voluntad individual y de las disciplinas conducentes.



SOBERANÍA INTERIOR


La autogestión individual depende de métodos, técnicas y prácticas... No se trata de un voluntarismo vacío de objetividad, arbitrario o caprichoso, generado y armado por impulsos momentáneos. Podemos entender que depende de nuestras facultades y actividad individual, de una cultura de la vida interior… No solamente es creer que se puede. Hay que creer en nosotros mismos. Son los dos aspectos del creer. Nuestra vida depende de nosotros, de cómo vivimos momento a momento, de lo que pensamos y sentimos. De qué hacemos y de cómo llevamos las cosas. Podríamos decir que las cosas vendrán a ser, lo que queremos y buscamos, a partir de una decisión vital interna, íntima. Las cosas dependen de la soberanía interior, autonomía espiritual-mental enmarcada en la interdependencia. Todo vendría a definirse en una entrega a la vida y a sí mismo.



¿EMPIEZA UN AÑO?


A partir del colonialismo cultural arbitrario y oficializado en muchos países, celebramos un fin de año el 31 de diciembre y el inicio de otro ciclo anual el primero de enero. ¿Según qué fundamento? En la naturaleza, en el cielo y en la tierra no hay una señal que así lo defina. Ejemplo, con el año de la naturaleza tenemos el año de las estaciones señalado por el equinoccio de primavera. De lo que sí tenemos certidumbre, frente a la vigencia de esta práctica convencional tan establecida en el mundo occidental mercantil y su hegemonía civilizatoria, es que en el hemisferio norte del planeta comenzó el año de la Luz el 21-22 de diciembre con la entrada del Invierno y del sol a cero grados del signo zodiacal de capricornio… También es cierto que son cientos de millones de mentes que giran en torno a este momento anual de lo que llamamos noche vieja y primer día del año. Eso cuenta. Por eso, cabe respetar toda esa condición psicológica tan extendida y contribuir a que tenga un sentido constructivo. Sin perder el respeto a la verdad del ciclo anual. Extendemos un abrazo colmado deseos de “saber, bien, armonía, paz y felicidad” a todas nuestras relaciones… “Paz todos los seres en todos los planos”. Y ¡GRACIAS!