La magnitud del vertimiento es comparada con la ocurrida en 1989, cuando el superpetrolero Exxon Valdez en 1989 vertió toda su carga en una bahía de Alaska
El viernes 29 de mayo un derrame de petróleo-diésel de 20 mil toneladas se registró en la termoeléctrica de Norilisk, ciudad rusa enclavada en el Círculo Polar Ártico.
Debido a la magnitud del vertimiento, Vladimir Putin, presidente de Rusia, declaró el estado de emergencia, pues el derrame corrió hascia un río.
"Estoy de acuerdo con la propuesta de declarar el estado de emergencia", dijo Putin, luego de sostener una conversación con Evgeni Zinichev, ministro de Emergencias quien dijo que se debia asumir la medida para enfrentar el desastre medioambiental.
Asimismo, el jefe del Estado ruso criticó a las autoridades de Krasnoyarsk, por haber actuado tarde ante el derrame, pues el gobierno del país señaló que no fueron notificados del accidente, sino que se enteraron a través de las redes sociales, pues aunque el derrame se registró el 29 de mayo, el Ministerio de Energía fue notificado hasta el día 31.
"¿Por qué las autoridades se enteraron de esto dos días tarde? ¿Vamos a empezar a enterarnos de las emergencias a través de las redes sociales? ¿Tenemos un problema o algo?", señaló Putin.
Al parecer, Nornickel, empresa refinadora, causó daños en el tanque de almacenamiento al descongelar el suelo de permafrost.
Por su parte, la refinadora señaló que desde el momento del accidente, en un plazo de 10 a 14 días para retirar el combustóleo, y a la fecha se han retirado más de 100 toneladas de diésel.
La magnitud del derrame fue equiparado por la ambientalista Greenpeace como un desastre similar al ocurrido el 24 de marzo de 1989 por el Exxon Valdez, un superpetrolero que encalló en derramó en la Bahía del Príncipe, en Alska, y derramó en el lugar toda su carga, de 41 millon de litros de crudo.
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