Ya pasaron cuatro años desde que el joven empalmense, Víctor Manuel, sufrió una severa golpiza por parte de elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública, al grado de dejarlo tirado, pensando que estaba muerto, y a pesar de que fueron señalados culpables, siguen sin recibir su castigo.
Héctor Castro Ibáñez, padre de la víctima, sigue exigiendo justicia en contra de los elementos policiacos que abordaban las unidades 045 y 191, quien dijo que además de golpear de manera cruel a su hijo, agredieron a su esposa Mónica Lorena Mendoza Zavala.
Hace cuatro años, cerca de las 23:30 horas, se encontraban cenando, narró, su hijo, esposa y su menor hija, en su domicilio ubicado en lote 16, de la manzana 120, en la colonia Moderna, en Empalme.
De repente entraron a la casa los policías uniformados y en forma violenta levantaron al joven y lo arrinconaron, para luego golpearlo, mientras que, a su esposa, sin palabra alguna, la aventaron junto con su pequeña hija, y ella les preguntaba que si por qué actuaban de esa manera, agregó.
Héctor Castro, relató que los policías le preguntaron a Víctor Manuel que si dónde estaban las personas que habían apedreado a la patrulla en la que iban, y él respondía que no sabía de lo que le hablaban.
Al parecer un grupo de jóvenes, que se encontraban cerca del domicilio, arrojaron piedras a las unidades policiacas, pero los elementos no averiguaron más.
Mientras que la familia pedía una explicación a su proceder, el joven fue arrastrado hasta que lo sacaron de la vivienda y lo subieron a una patrulla, donde le taparon la cara y lo siguieron golpeando, contó.
Héctor Castro, reiteró que de ese sufrimiento se cumplen cuatro años, los policías fueron señalados como culpables, pero hasta ahora no han recibido castigo alguno.



