La Tribu Mayo está esperanzada que con el Gobierno de Alfonso Durazo ahora sí se atienda el grave problema de desempleo y migración que afecta a más de 20 mil jornaleros indígenas de esta región, dijo la gobernadora tradicional María del Rosario Avilés Carlón.
Señaló que la desocupación laboral se ha agravado por los efectos de la pandemia, además de que al terminar las cosechas ya no hay trabajo, por lo que se esperan varios meses críticos para los trabajadores agrícolas, en lo que ya es un problema recurrente todos los años en estas fechas.
Dijo que la Etnia Mayo es la más numerosa de Sonora y, sin embargo, siempre ha sido de las más relegadas, y no sólo en renglones como el del empleo, sino también en vivienda, educación, salud y en el respeto al territorio, tradiciones y costumbres.
La gobernadora de El Júpare afirmó también que, por si fuera poco, en muchas comunidades de la región no hay agua, electrificación y otros servicios, lo cual es un reflejo de la marginación de la que han sido víctimas desde siempre.
“La situación está muy fea, no hay alimentos porque no hay trabajo en el campo ni en la pesca, por lo que nos esperan meses de junio, julio y agosto muy difíciles y complicados”, manifestó.
“Ojalá que con Alfonso Durazo ahora sí nos hagan caso; él es el que puede ayudarnos, porque el Gobierno del Estado es el que tiene los recursos; esperemos que así sea”, añadió Avilés Carlón.




