A la crisis de salud pública debemos sumarle el aumento en los casos de abuso doméstico. En Nogales los casos donde menores de edad son afectados van en aumento. En los últimos días vecinos de estas familias son los que deciden hacer las denuncias ante las autoridades.
Por: Fausto Navarro Ortiz
Uno de los últimos casos, en que gracias a la intervención de los vecinos, se logró detener a una pareja que violentaba a sus niñas, en la colonia Fundo Legal. Tomaron la decisión de detener a la pareja mientras hacían el reporte al número de emergencias, los vecinos explicaron a los oficiales de Seguridad que tomaron la decisión de detenerlos al darse cuenta que agredían a dos niñas, las cuales ante sus constantes peleas se enfrentaban a un peligro eminente.
Los irresponsables padres, Florentino “N”, de 40 años de edad, y Alejandra “N”, de 43 años, mantenían a sus hijas encerradas en su domicilio en condiciones precarias y en medio de un desorden total.
Los agentes turnaron el caso al procurador de la Defensa del Menor, quien ordenó que las niñas fueran llevadas a las instalaciones Desarrollo Integral de la Familia (DIF) quedando a su disposición, mientras que los padres quedaron detenidos.
En un segundo caso, cuatro niños quedaron bajo resguardo de su abuela materna ante la violencia intrafamiliar vivida en su domicilio en la colonia Bella Vista. donde vecinos reportaban al número de emergencias los gritos y el llanto de los niños asustados.
Al arribo de los elementos de Seguridad Pública se entrevistaron con Alma “N”, de 35 años de edad, dijo que ella hizo la llamada, ya que en la casa de su hermana se escuchaban fuertes gritos y llantos y que minutos antes su hermana de nombre Francisca “N”, de 30 años, le tocó la puerta para dejarle a dos de los niños y que regresaría por los otros dos ante los gritos y amenazas que le hacía su esposo.
Al entrevistarse con la víctima, los policías observaron que presentaba varios golpes en el rostro. Por los cuales, dijo que no pondría una denuncia contra su esposo, diciendo que ella solucionaba sus problemas, reconociendo que sí la había golpeado, y ya se había retirado de la casa, la mujer se negó a firmar sus derechos y ser trasladada para valoración médica.
De los hechos tuvo conocimiento el procurador de la Defensa del Menor, quien ordenó que los niños de 11, 9, 5 y 2 años fueran certificados medicamente y entregados a la abuela materna, quien solicitó cuidar a sus nietos, quedando al resguardo de ella por órdenes del procurador.
Como estos, muchos casos más se viven en la ciudad, los cuales no son denunciados por nadie. El silencio sigue siendo unos de los principales aliados que tiene la violencia, pues es el mejor refugio que tiene quien agrede. Es necesario romperlo para darle un paso importante y poder combatir la violencia en cualquiera de sus géneros.



