El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que Joaquín "El Chapo" Guzmán tenía representantes en el Gobierno, y muestra de ello es el caso del exsecretario de Seguridad Genaro García Luna.
Cuestionado sobre si tiene pruebas de que antes Guzmán Loera tenía el mismo poder que el presidente, López Obrador dijo que la confirmación es que García Luna, "mano derecha" de Felipe Calderón, es acusado de vínculos con el Cártel de Sinaloa.
"Nada más esa prueba, nada más esa prueba, el que estaba a cargo de la seguridad, la mano derecha. Pues sí, así a Calderón, sí estuvo con (Vicente) Fox pero, y con (Carlos) Salinas, y sí viene de tiempo atrás, pues está acusado de proteger a una organización delictiva, esa es la prueba, falta que se lo demuestren, falta, pero ahí está ese indicio", respondió
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"Luego lo que es evidente es que como suele pasar en estos casos todos estos personajes de la noche a la mañana se enriquecen, ora sí que como decía mi finado paisano Chico Che ¿Quién pompó? ¿De dónde las casas y los departamentos? Y todo eso se ve normal, entonces a eso me refería, a que no podemos permitir que la delincuencia gobierne porque eso es gobernar, no es que Guzmán Loera estuviese aquí en Palacio, en Los Pinos, pero tenía representantes en el Gobierno, eso es gravísimo".
Sin embargo, advirtió el mandatario, el conservadurismo se sigue dando "baños de pureza" ante esos casos.
Porque así son, van a misa y olvidan los mandamientos, van a la Iglesia, comulgan, confiesan para dejar en cero el marcador, el domingo vuelven a lo mismo, a hacer lo mismo.
En su conferencia mañanera, López Obrador señaló que aún espera disculpas de quienes le han pedido mano dura para combatir al crimen, pero callan ante casos como el de García Luna, actualmente detenido en Estados Unidos.
López Obrador aseguró entender a sus críticos, pues buscan "homologar las cosas" y decir que su administración es lo mismo que Gobiernos anteriores.



