Luego de ser víctima de un robo en su propio domicilio, en la colonia Sop, hace un mes, Elvira Ochoa reanudó la venta de tamales, cuya actividad le había permitido ahorrar 4 mil pesos durante dos años.
Después de este mal rato, que le provocó sentirse angustiada y muy triste por el robo de su “guardadito”, la mujer de 65 años de edad confesó que el apoyo recibido por mucha gente, tras enterarse de su historia, le ha cambiado la vida.

“Recuerdo que estaba desesperada, triste y angustiada por el robo de esos cuatro mil pesos que tenía en una cartera, pero gracias a Dios y a la Virgen de Guadalupe, hicieron que yo buscara ayuda en el lugar indicado”, expresó.
Asegura que se considera una mujer trabajadora y de esfuerzo, que no le gusta que le regalen nada.
“Nunca me había pasado nada y ese día ingresaron a mi casa violentando el candado para robarme los cuatro mil pesos, luego de llegar del Centro a donde acudí para pagar la luz”, recordó.
La mujer dijo que afortunadamente recibió ayuda de muchas personas de Navojoa, de otros municipios del sur de Sonora e incluso de otros estados del país y del extranjero.
“Bendito Dios recibí mucho amor de la gente, comida y apoyo económico para que siguiera vendiendo tamales, que eso era realmente lo que pedía”, expresó.
Manifestó que al no saber leer ni escribir, tenía el compromiso de agradecer públicamente las muestras de cariño y el apoyo que recibió de mucha gente.
“Estoy eternamente agradecida con toda la gente que me ayudó, las llevaré en mis oraciones, para que también sean bendecidas”, expresó visiblemente contenta.
Sostuvo que, tras darse a conocer su historia, la venta de tamales ha mejorado notablemente, pues ahora le piden hasta por teléfono.




