Feminicidios: epidemia nacional


En 2019, el Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública ubicó a Sonora en uno de los estados con mayor taza feminicida en el país, ya que mientras la media de feminicidios en México es de .23 por ciento por cada 100 mil mujeres, en nuestro Estado es de .65 por ciento, le sigue Quintana Roo con .58 por ciento y después Veracruz con .49 por ciento.


Por: Fabiola Navarro

Las cifras son escandalosas en toda la Nación y, en los últimos años, México se vuelve a colocar en el mapa mundial como un país donde matan mujeres por razones de género, convirtiéndose en una epidemia, como ocurrió con las “muertas de Juárez” en la década de los noventa.



El feminicidio se tipificó como delito en México en el Código Penal Federal en 2012, en Sonora el Congreso del Estado lo hizo hasta 2013 y se califica como tal el asesinato de una mujer por razones de género.



Según la médico forense, Violeta Morales, en los últimos años, los asesinatos de mujeres por género en Cajeme son cada vez más violentos y para determinar en las necropsias si fue o no feminicidio, se observan características como violación sexual, moretones, chupetones, mutilaciones, entre otros.



FEMINICIDIOS EN CIFRAS

México tuvo un total de 976 denuncias por feminicidio en 2019, lo que significa un aumento del 137 por ciento respecto a 2015, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.



En el caso de Sonora se registraron 142 asesinatos contra mujeres por su condición de género, de 2015 a 2019.



Este último año, según el SNSP, ocurrieron 27 feminicidios, 14 perpetrados con armas de fuego, 9 con arma blanca y 6 más con elementos no especificados.



Sin embargo, las cifras no coinciden con las de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), que registró ese mismo año, 37 feminicidios concretados.



Mucho menos coinciden con las cifras de organizaciones feministas, como el Observatorio Nacional de Feminicidios en Sonora, que contabilizó 112 casos en la Entidad. En tanto, la Red Feminista Sonorense registró 35 solamente en Cajeme.



Las cifras difieren porque no se aclara ante la opinión pública, qué resultó de las investigaciones de cada asesinato contra mujeres; además, las autoridades no están cumpliendo con la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, refirió Deni Gastélum Barreras. “No se están haciendo los protocolos de investigación que establecen que todo asesinato contra mujeres debe fundamentarse en un crimen por género, hasta demostrar lo contrario”, expuso.



LA LUCHA POR LA ALERTA POR VIOLENCIA DE GÉNERO

Ante el incremento de feminicidios consumados y hechos feminicidas, la organización Manitas por la Equidad y Alternativa Cultural, solicitaron en mayo de 2015 a la Secretaría de Gobernación, la Alerta por Violencia de Género (AVG) para Cajeme.



Luego de ser negada la AVG en agosto de 2016, la RFS interpuso un amparo y se encuentran a la espera de un nuevo fallo. Ahora, son más organizaciones las que han solicitado una nueva alerta, para todos los municipios de Sonora.



La Segob emitió 12 recomendaciones al Gobierno de Sonora que resaltaron en la creación del Centro de Justicia para la Mujer, un banco de datos para registrar los feminicidios, entre otros.



2018 fue considerado uno de los años con más violencia feminicida, consumándose 74 hechos en Cajeme, según datos de la propia Red Feminista.



EL RECUENTO DE LOS DAÑOS

Sin duda, son varios los hechos feminicidas que han marcado a la sociedad, el más reciente es el de la niña Fátima, de 7 años de edad en el Estado de México.



Pero aterrizando en lo local, uno de los crímenes más atroces fue el cometido contra Lizeth Aracely Fuentes Arguelles, ultrajada y asesinada en noviembre de 2016, con apenas 23 años de edad.



El cuerpo de la maestra de danza, fue encontrado con huellas de tortura, en un predio del Valle del Yaqui, en el Municipio de San Ignacio Río Muerto.



El feminicida y violador de la maestra “Chely” fue reconocido por otras tres mujeres que fueron violadas sexualmente por él. De los hechos, las autoridades ya tenían reporte; sin embargo, el sujeto andaba libre.



Otro de los hechos que consternó a la sociedad sonorense fue el feminicidio de la niña Itzel Nohemí, de 8 años de edad en San Luis Río Colorado. Su cuerpo fue encontrado en un paraje y días después arrestaron al culpable, que posteriormente se suicidó en el interior de un penal.



EL MACHISMO, LA RAÍZ DE TODO MAL

Según expertos, el machismo es la raíz de la expresión máxima de la violencia de género: los femincidios.



El machismo como construcción social impone la creencia de la supremacía del hombre sobre la mujer, negando toda forma de igualdad y generando violencia psicológica, económica o física.



En pleno siglo XXI, hay otras construcciones sociales derivadas del machismo, como el posmachismo, que pretende generar confusión sobre las consecuencias de la desigualdad, demeritando la lucha feminista y alegando que la violencia no tienen género.



Lo cierto es que el género sí tiene violencia y se observa en cifras oficiales, ya que se estima que en los últimos años, por lo menos 700 mujeres han sido asesinadas en manos de sus parejas sentimentales, con quienes compartían una relación de 10 años o menos.



El posmachismo refuerza la normalidad que se ha construido en la sociedad respecto a ser hombre y ser mujer, sus roles y la “supremacía” del sexo masculino sobre el femenino.



LA LUCHA NO ES SOLO DE MUJERES

Narda Domínguez Anaya, de la Agrupación Yo Observo Cajeme, mencionó que por desconocimiento se demerita la lucha por la igualdad de género.



“Mientras no reconozcamos que hay víctimas y cuál es el impacto en la vida de esas víctimas, no vamos a avanzar, el hecho de que no contemos con estadísticas confiables, seguiremos en la etapa de la negación. La apología del delito que vivimos en un Estado como Sonora, donde las aspiraciones son banales, donde no hay aspiraciones por mejorar los derechos humanos, no saldremos adelante. Hay muchas causas por las que se deben luchar, sin embargo, la Red Feminista son los derechos humanos de las mujeres, y a la fecha estamos orgullosas de decir que no hemos flaqueado, es importante que se visibilice que sí hay colectivos y asociaciones que estamos pugnando por esos derechos que nos garantiza la ley”, expuso.



Una vez reconocidos los derechos humanos de hombres y mujeres, se tendrá una sociedad justa e igualitaria, por ello, la lucha debe ser de todos y todas, indicaron.