Para prevenir futuras inundaciones en la temporada de lluvias, en el Parque Infantil Ostimuri, se han hecho adecuaciones que van desde cambiar la puerta de las oficinas de la Dirección, las cuales hace meses se dañaron, junto con muebles y papelería, luego de que se metiera el agua.
Judith Cruz Comparám explicó que permanecen a la espera de la construcción de un nuevo cárcamo de bombeo, ya que el que existe actualmente no es suficiente para almacenar el agua de las lluvias.
“Una de las estrategias que tomé al llegar a la administración, fue cambiar las puertas de la Dirección que daban a la calzada, porque el agua viene de la Guerrero y baja por aquí, llegando a meterse a las oficinas; y se echaron a perder muebles y documentos importantes e incluso equipo de cómputo”, expuso.
Para proteger los juegos mecánicos que forman parte de los atractivos del parque, ante un pronóstico de lluvias, los trabajadores del lugar deben retirar los motores y resguardarlos, por ello se encuentran en coordinación permanente con la Unidad Municipal de Protección Civil.
La afluencia en el emblemático lugar, es más alta los fines de semana; sin embargo, el calor ha disminuido las visitas, que tienen su auge en periodos donde el clima es menos extremo.



