En opinión de profesionales, como la psicóloga Mónica Valencia Mascareño, la idea de una maternidad abnegada debe irse erradicando y promover los valores de siempre, pero con individualidad y reconocimiento a la mujer.
“Lo que pasa es que en la cultura se sigue manejando una abnegación que cae en lo enfermizo, en muchas formas impulsando ideas de segregación femenina”, opinó.
“El festejo de la maternidad tiene que ver con los valores de la conservación de la familia tradicional, que enaltece la figura clásica de la mamá abnegada. Creo que debe seguirse festejando, pero desde una perspectiva diferente”.
Ese mismo respeto debe trascender fuera del hogar y fomentarlo entre la niñez hacia sus profesores, dijo, porque se ha ido perdiendo, a diferencia de culturas como la nipona, en la cual el maestro es una figura respetada.
La publicista Jakelin Llamas sugiere que, si bien es parte de la mercadotecnia, obsequiar algún artículo a las mamás que no sea algo relacionado con el hogar, sino más bien personal, es un detalle que reconoce que el trabajo en la casa no es sólo responsabilidad de las mismas.
Sugiere artículos como cosméticos, secadoras o planchas de cabello, una cita en el spa, bolsas o algún otro artículo que necesiten para su uso personal.
Y es que, a pesar de la modernidad o de la expansión de la cultura feminista, la figura de la maternidad abnegada es aún parte del colectivo mexicano, señalan las expertas.
Se puede apreciar hasta en los anuncios publicitarios de electrodomésticos y artículos para el hogar, o en las mismas celebraciones en escuelas o centros laborales, en donde los regalos son precisamente estos productos destinados al quehacer doméstico en el que son las mamás y nos los papás, quienes tienen “la obligación” de hacerlo. Quizá sea parte de la educación que se va trasmitiendo de generación en generación o tal vez la naturaleza propia de quienes son madres, lo que las hace sobreponer a todas las cosas el amor y cuidado por los hijos antes que ellas, aun cuando ya sean adultos y puedan valerse por sí mismos.
En la actualidad, las mismas mamás expresan que prefieren, antes que cualquier regalo material, aunque necesiten un artículo, el tiempo que les brinden sus hijos y así se dejó ver en un sondeo realizado entre madres cajemenses.
Estefanía Sánchez, de 65 años de edad, madre de 6 hijos que le han dado 8 nietos y 3 bisnietos, comentó que ella no espera regalos materiales.
“No es necesario que le regalen a una cosas materiales, con que me ayuden, comprendan y que no me olviden”, expuso.
“Sólo con abrazos me conformo, tener la salud y que mis hijas estén conmigo ese día, es un regalo para mí”, expresó por su parte Silvia García Campoy.
La señora Rosario Alicia Soto comentó que prefiere que la lleven a un restaurante a comer y pasar tiempo en familia, antes que algún regalo material.



