Reconocimiento, más que lo material


En opinión de profesio­nales, como la psicó­loga Mónica Valencia Mascareño, la idea de una maternidad abnegada debe irse erradicando y promover los valores de siempre, pero con in­dividualidad y reconocimiento a la mujer.


Por: Fabiola Navarro

“Lo que pasa es que en la cul­tura se sigue manejando una abnegación que cae en lo en­fermizo, en muchas formas im­pulsando ideas de segregación femenina”, opinó.



“El festejo de la maternidad tiene que ver con los valores de la conservación de la fami­lia tradicional, que enaltece la figura clásica de la mamá ab­negada. Creo que debe seguir­se festejando, pero desde una perspectiva diferente”.



Ese mismo respeto debe trascender fuera del hogar y fomentarlo entre la niñez hacia sus profesores, dijo, porque se ha ido perdiendo, a diferencia de culturas como la nipona, en la cual el maestro es una figura respetada.



La publicista Jakelin Llamas sugiere que, si bien es parte de la mercadotecnia, obsequiar al­gún artículo a las mamás que no sea algo relacionado con el hogar, sino más bien personal, es un detalle que reconoce que el trabajo en la casa no es sólo responsabilidad de las mismas.



Sugiere artículos como cos­méticos, secadoras o planchas de cabello, una cita en el spa, bolsas o algún otro artículo que necesiten para su uso personal.



Y es que, a pesar de la mo­dernidad o de la expansión de la cultura feminista, la figura de la maternidad abnegada es aún parte del colectivo mexica­no, señalan las expertas.



Se puede apreciar hasta en los anuncios publicitarios de electrodomésticos y artículos para el hogar, o en las mismas celebraciones en escuelas o centros laborales, en donde los regalos son precisamente estos productos destinados al queha­cer doméstico en el que son las mamás y nos los papás, quienes tienen “la obligación” de hacer­lo. Quizá sea parte de la edu­cación que se va trasmitiendo de generación en generación o tal vez la naturaleza propia de quienes son madres, lo que las hace sobreponer a todas las co­sas el amor y cuidado por los hi­jos antes que ellas, aun cuando ya sean adultos y puedan valer­se por sí mismos.



En la actualidad, las mismas mamás expresan que prefieren, antes que cualquier regalo ma­terial, aunque necesiten un ar­tículo, el tiempo que les brinden sus hijos y así se dejó ver en un sondeo realizado entre madres cajemenses.



Estefanía Sánchez, de 65 años de edad, madre de 6 hi­jos que le han dado 8 nietos y 3 bisnietos, comentó que ella no espera regalos materiales.



“No es necesario que le rega­len a una cosas materiales, con que me ayuden, comprendan y que no me olviden”, expuso.



“Sólo con abrazos me confor­mo, tener la salud y que mis hi­jas estén conmigo ese día, es un regalo para mí”, expresó por su parte Silvia García Campoy.



La señora Rosario Alicia Soto comentó que prefiere que la lle­ven a un restaurante a comer y pasar tiempo en familia, antes que algún regalo material.