El corredor interoceánico del Istmo de Tehuantepec


Jorge Nuño Jiménez
(Director General del Centro de Estudios
Económicos y Sociales del Tercer Mundo)


El lunes pasado tuvo lugar la conmemoración del Día de la Marina en Isla Mujeres, Quintana Roo, con la importante presencia del presidente de los Estados Unidos Mexicanos Andrés Manuel López Obrador y Almirante Secretario de Marina José Rafael Ojeda Duran. Acto de justicia y homenaje a los esforzados marinos que han escrito con sangre la historia de la Marina Nacional, muy especialmente en la cuatro veces heroica Veracruz. En momentos de agresiones e invasiones a nuestra soberanía, supieron defender a la patria ejemplo para la juventud actual que debe inspirarse en algo grande: el orgullo de los mexicanos.


La lucha por el predominio comercial en la América Española se inicia en el siglo XVI con la conquista. La bula expedida por el Papa Alejandro VI del 10 de noviembre de 1501, reparte lo que no era de él, otorgando a España el monopolio marítimo y comercial del Nuevo Mundo.



El siglo XVI fue el siglo de oro de España, también de Inglaterra de Cervantes, Shakespeare, Rabelais. En este esplendor del poderío marítimo se inician rivalidades por la hegemonía mundial por el control de los mares, es la primera globalización. La lucha es entre Carlos V, Felipe II e Isabel de Inglaterra, será un drama entre empresas aventureras, por el control de rutas marítimas y comerciales. Sus aliados serán los “adelantados”: Colon, Vespucio, Cortes y su pariente Pizarro. Piratas y corsarios no se quedan atrás: Drake, Hawkins, Walter Raleigh y Morgan, también querían tajada. Parecía una novela de mal gusto.



Hernán Cortes fundador de la Villa Rica de la Vera Cruz ya como Capitán General de la Nueva España será el primero en buscar afanosamente una comunicación entre el Océano Pacifico y Atlántico (Golfo de México), para establecer el monopolio comercial entre el lejano oriente (las Islas Molucas) y sus colonias en América. En esta época se establece la primera ruta comercial entre México y China vía Filipinas (la Nao de China), esta opero por más de 250 años, incrementando enormes riquezas para España y asaltos de corsarios y piratas a los galeones cargados de oro.



Vasco Núñez de Balboa descubridor del Océano Pacifico (septiembre de 1513), por órdenes de Hernán Cortes explora por primera vez la factibilidad de establecer un canal transoceánico entre el Pacifico y el Atlántico. El gobierno del presidente Benito Juárez considera durante su gobierno también la construcción de un Canal mucho antes que el Canal de Panamá, por lo cual decide fortalecer los puertos de Veracruz, Salina Cruz y Coatzacoalcos, impulsa las primeras escuelas náuticas para preparar las futuras tripulaciones.



En 1885 el gobierno del General Porfirio Díaz otorga concesión a la empresa inglesa Sir.Weetman Pearson, para desarrollar el primer ferrocarril que cruzara el Istmo de Tehuantepec, entre Salinas Cruz y Coatzacoalcos inaugurándose 1907, llegando a ejecutar 60 viajes por día, finalmente, este esfuerzo se pierde por la inauguración del Canal de Panamá fue en 1914.



Los tiempos actuales son de grandes crisis por lo tanto son de cambio y oportunidad, a grandes problemas grandes soluciones.  Según estudios y documentación en mi poder el Estado Mexicano impulsa un ambicioso proyecto logístico, Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, sin exageración este es un nuevo amanecer, de gran importancia estratégica, vital para la economía nacional. Será sin duda el detonador de nuevos empleos, explotando nichos de mercado por el cruce de mercancías de los tigres de oriente hacia los Estados Unidos y Europa.



Fueron muchos intentos fallidos a través de la historia como lo hemos mencionado anteriormente. Hoy contemplamos un nuevo amanecer, el viejo sueño mexicano, de establecer una comunicación interoceánica por medio de un corredor multimodal, ideada imaginada por talentosos y brillantes jóvenes técnicos mexicanos preparados en nuestras universidades, con la participación de empresas mexicanas.



Será un puente terrestre entre el Océano Pacifico y el Atlántico (Golfo de México) materializado por un ferrocarril moderno y rápido, transportará contenedores entre los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz. Parte integrante de este proyecto será la producción de energía eólica a lo largo de la ventosa, un sistema de distribución de gas natural, un oleoducto por parte de PEMEX y carreteras rápidas.



Este es la esperanza, nuevo motor del crecimiento económico para México y el sur- sureste, de gran importancia económica e impacto social.



Parte del anterior sistema será el Tren Mayaque ayer fue el banderazo, el arranque del primer tramo, la primera parte. El cual comunicará zonas turísticas, arqueológicas y ciudades importes del sureste mexicano.



El anterior proyecto es una convocatoria a los mexicanos, a empresas con talento que crean en México organizando empresas navieras, flotas atuneras, camaroneras, flotas turísticas que exploten racionalmente las inagotables riquezas de los grandes mares mexicanos más de 3.5 millones de Km2 (Zona Económica Exclusiva). En la mar está el futuro de México, así como la creación de nuevos empleos.