A pesar de las recientes lluvias que se han presentado en diferentes regiones de Sonora y que han permitido generar aportaciones a algunos cuerpos de agua, las precipitaciones todavía no representan una solución para la situación hídrica que enfrenta la entidad.
El agua acumulada hasta el momento continúa siendo insuficiente para recuperar de manera significativa los niveles de las principales presas y garantizar el abasto durante los próximos meses, cuando aumentará la demanda tanto para consumo humano como para las actividades productivas.
NIVEL DE LAS PRESAS DE LA CUENCA DEL RÍO YAQUI
De acuerdo con el reporte más reciente, correspondiente al 12 de agosto, los principales embalses de Sonora almacenan actualmente mil 748.5 millones de metros cúbicos de agua.
Aunque este volumen representa un incremento de 563.3 millones de metros cúbicos respecto al mismo periodo de 2025, los niveles continúan siendo insuficientes para garantizar el abasto de agua para consumo humano y las actividades productivas.
ESTADO ACTUAL DE LAS PRESAS
Entre las principales presas destaca:
- La presa La Angostura, que registra un almacenamiento de 353.8 millones de metros cúbicos, equivalente al 46.4 por ciento de su capacidad total. El embalse recibe una aportación de 21.21 metros cúbicos por segundo y registra lluvias recientes.
- La presa Plutarco Elías Calles, conocida como El Novillo, almacena 913.8 millones de metros cúbicos, apenas 30.3 por ciento de su capacidad. Aunque mantiene una aportación de 178.09 metros cúbicos por segundo, no registra lluvias recientes.
- La presa Álvaro Obregón, conocida como El Oviáchic, cuenta con 481 millones de metros cúbicos, equivalente al 14.9 por ciento de su capacidad total. El embalse no registra aportaciones, aunque reporta lluvias recientes.
En conjunto, las tres principales presas del sur de Sonora reciben una aportación de 199.30 metros cúbicos por segundo, un volumen que mantiene la preocupación ante la proximidad de los meses de mayor demanda de agua.
El panorama representa un reto particularmente para el sector agrícola, uno de los principales motores económicos de Sonora, además de mantener bajo presión la disponibilidad del recurso para el consumo de la población.




