En el Hospital General de Zona No. 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Navojoa, una enfermera ha logrado que el idioma deje de ser un obstáculo para decenas de pacientes indígenas que requieren atención médica. Se trata de Marcela Ayde Valenzuela Escalante, integrante del pueblo mayo, quien además de desempeñar sus funciones como profesional de la salud, también funge como intérprete para quienes hablan su lengua materna.
Gracias a que domina el idioma mayo, Marcela facilita la comunicación entre los pacientes y el personal médico, permitiendo que las personas puedan explicar con mayor claridad sus síntomas, comprender las indicaciones del tratamiento y sentirse acompañadas durante su atención.
Originaria de la comunidad de Buayums, en el municipio de Navojoa, la enfermera alcanzó su meta de estudiar esta profesión luego de enfrentar distintos desafíos personales y familiares. Con esfuerzo y perseverancia logró concluir su formación, una preparación que hoy pone al servicio de quienes más lo necesitan.
Su trabajo ha sido reconocido porque representa mucho más que la atención clínica. Al conocer las costumbres, la cultura y la lengua de las comunidades indígenas, contribuye a que la atención médica sea más accesible, respetuosa y cercana para los pacientes que, en muchos casos, tienen dificultades para comunicarse únicamente en español.
Fuera del hospital, Marcela mantiene un fuerte vínculo con sus raíces. Continúa viviendo de cerca las tradiciones de su comunidad, preservando el idioma mayo y transmitiendo el valor de su identidad a las nuevas generaciones.
La labor que realiza demuestra la importancia de contar con personal de salud que conozca el contexto cultural de las comunidades donde trabaja, ya que una comunicación efectiva puede marcar una diferencia significativa en la calidad de la atención y en la confianza que los pacientes depositan en los servicios médicos.




