La investigación por el derrame de aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio, ocurrido tras el descarrilamiento de un tren de carga de Ferromex en el municipio de Naco, quedó en manos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Fiscalía General de la República (FGR), informó el coordinador estatal de Protección Civil, Daniel Abraham Gámez Martínez.
El accidente se registró durante la madrugada del 26 de julio en las inmediaciones del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, sin que se reportaran personas lesionadas. Sin embargo, las lluvias en la zona dificultaron las labores de contención y permitieron que parte del químico avanzara hacia arroyos con dirección a Cananea, mientras que el fuerte olor obligó a algunos habitantes a desalojar temporalmente sus viviendas.
Gámez Martínez señaló que el Sistema Estatal de Protección Civil actuó de inmediato para contener la emergencia y reducir el riesgo ambiental.
“Nos abocamos de manera inmediata a atender el caso. Se hicieron bermas de protección para retirar el material que pudiera generar afectaciones y, al mismo tiempo, se dio aviso a las autoridades federales”, indicó.
El funcionario precisó que personal de Semarnat, Profepa y la FGR permanece en el sitio realizando las investigaciones y acciones correspondientes, por lo que el caso ya se encuentra bajo jurisdicción federal.
Por su parte, el gobernador destacó que, aunque el hidrosulfuro de sodio no representa el mismo nivel de contaminación que el derrame ocurrido en el Río Sonora en 2014, cualquier sustancia química implica riesgos para el medio ambiente.
“Se movilizaron todas las instituciones y cuerpos de emergencia. Afortunadamente, el impacto del descarrilamiento contuvo parcialmente la fuga, evitando que la góndola se vaciara por completo”, afirmó.




