Después de un proceso de rehabilitación que incluyó ajustes de programación y mejoras en su sistema, Porfirio, el robot humanoide desarrollado en Ciudad Juárez, Chihuahua, volvió a operar con el objetivo de acercar la ciencia, la tecnología y la robótica a niñas, niños y jóvenes.
El humanoide forma parte de un proyecto desarrollado con la participación de estudiantes, jóvenes de servicio social e ingenieros locales.
FUNCIONES Y MATERIAL
Su estructura, fabricada e impresa mediante tecnología 3D, incorpora mecanismos que le permiten mover distintas partes de su cuerpo e interactuar con el público durante demostraciones educativas.
Una de las principales novedades de Porfirio es la incorporación de un sistema de inteligencia artificial que opera de manera local en su computadora, además cuenta con respuestas programadas que le permiten contestar preguntas de cultura general y otros cuestionamientos relacionados con sus funciones y características.
Su reciente rehabilitación estuvo enfocada en recuperar la movilidad y capacidad de respuesta del humanoide, mediante trabajos de programación y ajustes técnicos, con ello, retomó sus actividades de divulgación científica y los programas educativos destinados a despertar el interés por las disciplinas tecnológicas.
El proyecto cobra especial relevancia en Ciudad Juárez, una región con una importante actividad industrial que enfrenta una creciente demanda de profesionistas especializados en áreas como ingeniería, robótica, programación y otras ramas tecnológicas.
EL OBJETIVO DE PORFIRIO
Los responsables del proyecto, Alexa Cárdenas y Alejandro Morales, uno de los objetivos principales es inspirar a las nuevas generaciones para que consideren carreras relacionadas con la ciencia y la tecnología, ante el déficit de talento que actualmente enfrenta la industria local.
“Es muy importante que podamos inspirar a estas nuevas generaciones a todas las carreras más tecnológicas, porque Ciudad Juárez es una región que depende de una manera importante en su industria”, señalaron.
Agregaron que, con su regreso a las actividades educativas, Porfirio busca convertirse nuevamente en un puente entre la tecnología y las nuevas generaciones, mostrando de manera práctica cómo disciplinas como la impresión 3D, la programación, la inteligencia artificial y la robótica pueden integrarse en proyectos desarrollados desde el ámbito local.




