El pescador Cristhian Flores Ramírez contó cómo encontró a una niña que permanecía sola sobre una tabla de paddle board, a la deriva frente a la playa Punta Arena, en La Paz, Baja California Sur. El hombre relató que se encontraba en la zona cuando escuchó los gritos de auxilio del padre de la menor y decidió intervenir.
De acuerdo con su testimonio, primero se encontró con el adulto, quien intentaba acercarse a la niña mientras nadaba. Sin embargo, las condiciones del mar complicaban el esfuerzo: el viento y las corrientes empujaban la tabla cada vez más lejos de la costa.
“Me encontré al señor nadando, tratando de llegar a la niña. La corriente y el viento hacían inevitable que la alcanzara”, relató Flores Ramírez al explicar los momentos previos al rescate.
El pescador señaló que escuchó el llamado desesperado del padre mientras se encontraba a varios metros de la playa. Al comprender que había una menor en peligro, se dirigió hacia el punto donde se encontraba la tabla.
¿QUÉ OCURRIÓ CON LA NIÑA QUE TERMINÓ A LA DERIVA?
La menor, de 11 años, había ingresado al mar junto con su padre a bordo de una tabla de paddle board. En algún momento ambos cayeron al agua y el hombre consiguió colocar nuevamente a su hija sobre la plataforma.
Ante el riesgo de volver a voltear la tabla, el padre decidió no subir y comenzó a nadar hacia la orilla para pedir ayuda. Mientras tanto, la fuerza del viento y las corrientes comenzó a alejar a la niña de la playa.
El hombre intentó alcanzar nuevamente a su hija, pero las condiciones del mar se lo impidieron. Fue entonces cuando los pescadores que se encontraban en la zona detectaron la emergencia.
Flores Ramírez explicó que, después de auxiliar al padre, los tripulantes observaron a la distancia la silueta de la tabla. Al confirmar que la menor continuaba sobre ella, dirigieron la embarcación hacia su ubicación.
La niña fue localizada a varios cientos de metros de la costa, aunque algunas versiones del incidente señalan que pudo haber quedado a más de un kilómetro de la playa debido a la deriva. Finalmente, los pescadores consiguieron acercarse, subirla a la embarcación y ponerla a salvo.
“Solo el papá sabe la situación que pasó”, comentó el pescador al recordar lo ocurrido. También expresó su alivio porque tanto el padre como la niña terminaron a salvo: “Gracias a Dios están bien el papá y la niña”.
La niña fue entregada a sus familiares sin lesiones. El incidente, sin embargo, volvió a poner sobre la mesa los riesgos de realizar actividades recreativas en el mar cuando existen cambios en el viento y las corrientes.




