Murió Solovino, el perrito despachador de gasolina

El canino que conquistó a clientes y empleados de una estación mexiquense perdió la vida y exigen localizar al responsable

La historia del canino trascendió las calles de Toluca y generó muestras de cariño entre quienes convivieron con él durante su estancia en el establecimiento.
La historia del canino trascendió las calles de Toluca y generó muestras de cariño entre quienes convivieron con él durante su estancia en el establecimiento.

La historia de Solovino, un perro que encontró un hogar entre bombas de combustible, uniformes y clientes habituales, terminó de manera trágica. El animal murió después de ser atropellado cerca de una gasolinera de Toluca, Estado de México, donde durante meses fue adoptado y cuidado por los trabajadores.

La noticia de su fallecimiento comenzó a difundirse la noche del martes 18 de agosto mediante redes sociales. Las publicaciones provocaron numerosas muestras de tristeza entre personas que conocieron al animal y siguieron su historia desde que llegó al establecimiento.

De acuerdo con los reportes difundidos, Solovino fue atropellado durante la noche del lunes 17 de agosto y los trabajadores del lugar intentaron auxiliarlo y trasladarlo a un servicio veterinario de emergencia. Sin embargo, las lesiones provocaron una hemorragia interna y el animal murió poco después.

Tras su fallecimiento, los empleados decidieron cremarlo. Sus restos permanecerán en la estación que durante aproximadamente seis meses se convirtió en su hogar, como una forma de conservar la memoria del perro que terminó formando parte de la rutina del establecimiento.

Hasta ahora no se ha identificado al conductor que presuntamente lo atropelló. Ante ello, usuarios de redes sociales pidieron que se revisen las cámaras de vigilancia de los alrededores para intentar establecer qué vehículo estuvo involucrado y encontrar al responsable.

La historia de Solovino había comenzado meses antes, cuando el perro llegó por su cuenta a la gasolinera. Los empleados comenzaron a alimentarlo, cuidarlo y convivir con él hasta que decidieron adoptarlo.

El animal se integró rápidamente a la dinámica del lugar. Su carácter sociable hizo que también se ganara el cariño de los clientes, quienes comenzaron a reconocerlo como parte del establecimiento.

Uno de los detalles que volvió viral su historia fue el uniforme que recibió. Los trabajadores le colocaron una vestimenta similar a la que utilizaban los despachadores, convirtiéndolo simbólicamente en uno de los integrantes del equipo.

Además de recibir cuidados y alimento, los empleados cubrieron sus gastos y buscaron que tuviera mejores condiciones de vida. La presencia del perro incluso generó comentarios positivos entre los clientes, quienes destacaban su facilidad para acercarse a las personas y recibir caricias.

Su muerte provocó indignación entre quienes conocieron su historia, especialmente porque ocurrió de manera repentina.

Fernanda Rodríguez
Fernanda Rodríguez

Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Mi trabajo se caracteriza por la búsqueda constante de información relevante y de utilidad para los lectores, adaptándome a las nuevas dinámicas de la comunicación digital con profesionalismo y responsabilidad.