El arzobispo emérito de Morelia, Carlos Garfías Merlos, falleció a los 75 años de edad en su natal Tuxpan, Michoacán. La noticia fue confirmada por el actual arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, quien expresó sus condolencias por la muerte de quien encabezó la arquidiócesis durante casi una década.
Reconocido por su trabajo en favor de la reconciliación, la reconstrucción del tejido social y la promoción de la paz, Garfías Merlos impulsó diversas iniciativas para enfrentar los efectos de la violencia en Michoacán. Además, fue vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano entre 2018 y 2021.
UNA VIDA DEDICADA AL SERVICIO PASTORAL
Nacido el 1 de enero de 1951 en Tuxpan, Michoacán, Carlos Garfías Merlos fue ordenado sacerdote el 23 de noviembre de 1975 en la Catedral de Morelia. Estudió Humanidades, Filosofía y Teología en el Seminario de Morelia y obtuvo el título de maestro de primaria, además de una maestría y un doctorado en psicoterapia y espiritualidad.
Durante más de 50 años de ministerio sacerdotal y casi tres décadas como obispo, desempeñó una labor centrada en la formación de sacerdotes, el acompañamiento de las comunidades y la construcción de una Iglesia cercana a las familias.
LEGADO COMO PROMOTOR DE PAZ
Su trayectoria episcopal comenzó en 1996 como obispo de Ciudad Altamirano. Posteriormente estuvo al frente de la diócesis de Ciudad Nezahualcóyotl, fue arzobispo de Acapulco y, desde 2016, encabezó la Arquidiócesis de Morelia.
El pasado 9 de enero de 2026 presentó su renuncia al cumplir 75 años, como establece el Código de Derecho Canónico. Durante la pandemia de Covid-19 enfrentó una grave crisis de salud tras contagiarse del virus, de la que logró recuperarse.
La Conferencia del Episcopado Mexicano destacó que su legado permanecerá por su compromiso con el diálogo, la reconciliación y la construcción de la paz, una misión que él mismo resumía al definirse como un "obispo, artesano y constructor de paz".




