¿La depresión es causada por falta de serotonina? Especialistas explican por qué esta idea es demasiado simple

La evidencia actual señala que la depresión no tiene una sola causa y puede involucrar factores biológicos, psicológicos, sociales y experiencias de vida

¿La depresión es causada por falta de serotonina? Especialistas explican por qué esta idea es demasiado simple

Durante décadas se popularizó la explicación de que la depresión aparece principalmente debido a un “desequilibrio químico” en el cerebro, particularmente por niveles insuficientes de serotonina. Sin embargo, especialistas en psiquiatría y diferentes revisiones científicas señalan que esta interpretación resulta demasiado simplificada para explicar un trastorno tan complejo.

La comprensión actual de la depresión contempla la interacción entre diferentes sistemas cerebrales, predisposición biológica, acontecimientos estresantes, experiencias durante la infancia, relaciones personales y condiciones sociales.

Esto tampoco significa que la serotonina no participe en procesos relacionados con el estado de ánimo, sino que no existe evidencia suficiente para reducir la depresión simplemente a una “falta” de este neurotransmisor.

¿LA DEPRESIÓN REALMENTE ES POR FALTA DE SEROTONINA?

La hipótesis de que una deficiencia de serotonina sería responsable directa de la depresión ha sido cuestionada durante años.

Una revisión científica encabezada por la psiquiatra Joanna Moncrieff y publicada en 2022 examinó diferentes líneas de investigación sobre serotonina y depresión.

Sus autores concluyeron que la evidencia disponible no permite sostener de manera consistente que la depresión sea provocada por niveles bajos de serotonina.

Esto no significa que la serotonina carezca de importancia en el cerebro ni demuestra que los tratamientos antidepresivos sean ineficaces. Lo que cuestiona es una explicación específica: que la enfermedad pueda entenderse simplemente como una deficiencia química que el medicamento corrige directamente.

¿DE DÓNDE SURGIÓ LA TEORÍA DEL “DESEQUILIBRIO QUÍMICO”?

Una parte importante de esta explicación tiene sus antecedentes en la llamada hipótesis de las monoaminas.

En 1965, el psiquiatra Joseph Schildkraut planteó una hipótesis relacionada con determinados neurotransmisores y la depresión. Con el paso de los años, esta propuesta científica terminó simplificándose considerablemente fuera del ámbito académico.

Durante las décadas posteriores, particularmente con la llegada y comercialización de antidepresivos como la fluoxetina, se popularizó entre el público la explicación del “desequilibrio químico”.

El problema es que el funcionamiento cerebral y los trastornos depresivos son considerablemente más complejos.

EL CEREBRO NO FUNCIONA CON UN SOLO NEUROTRANSMISOR

La serotonina forma parte de una enorme red de procesos que ocurren simultáneamente dentro del organismo.

Especialistas señalan que en la depresión pueden estar involucrados múltiples sistemas relacionados con neurotransmisores, hormonas, respuesta al estrés, plasticidad cerebral, sueño y regulación emocional.

Entre las sustancias y sistemas estudiados aparecen la dopamina, noradrenalina y cortisol, además de mecanismos relacionados con el crecimiento y adaptación de las conexiones neuronales.

Por ello, actualmente resulta poco preciso imaginar la depresión como si simplemente faltara una sustancia que debe ser reemplazada.

¿LAS EXPERIENCIAS DE VIDA PUEDEN INFLUIR EN LA DEPRESIÓN?

Sí. La historia personal constituye uno de los elementos que pueden influir en la salud mental, aunque tampoco existe una experiencia única que inevitablemente provoque depresión.

Experiencias adversas durante la infancia y adolescencia, pérdidas importantes, conflictos familiares, violencia, dificultades económicas, aislamiento social y estrés prolongado pueden aumentar la vulnerabilidad de determinadas personas.

Esto ayuda a explicar por qué los especialistas suelen analizar no solamente los síntomas actuales, sino también el contexto en el que vive el paciente.

RELACIONES PERSONALES TAMBIÉN PUEDEN INFLUIR EN LA SALUD MENTAL

Familia, pareja, amistades, compañeros de trabajo y otras redes de apoyo pueden desempeñar un papel importante en la manera en que una persona enfrenta situaciones difíciles.

El aislamiento social y la falta de apoyo pueden convertirse en factores de riesgo, mientras que relaciones saludables pueden funcionar como elementos protectores.

Sin embargo, la depresión puede presentarse incluso en personas que aparentemente cuentan con buenas relaciones y condiciones de vida. Nuevamente, no existe una sola explicación aplicable a todos los pacientes.

¿QUÉ PAPEL TIENEN EL ESTRÉS Y LOS TRAUMAS?

Los acontecimientos traumáticos y el estrés crónico también han sido relacionados con un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental.

Cuando una persona permanece durante periodos prolongados bajo situaciones estresantes, pueden producirse cambios en diferentes sistemas relacionados con la respuesta del organismo al estrés.

La pérdida de un ser querido, problemas laborales, enfermedades, rupturas sentimentales o cambios drásticos pueden convertirse en factores relevantes dependiendo de cada persona.

DEPRESIÓN NO SIGNIFICA ÚNICAMENTE “ESTAR TRISTE”

Otro punto importante es diferenciar un periodo normal de tristeza de un trastorno depresivo.

Una persona puede sentirse triste después de una pérdida o experiencia difícil sin necesariamente presentar depresión clínica.

Los trastornos depresivos pueden involucrar síntomas persistentes como pérdida de interés o placer, alteraciones del sueño y apetito, cansancio, dificultades para concentrarse, sentimientos de inutilidad o desesperanza, entre otros.

La intensidad, duración y repercusión de estos síntomas son elementos que profesionales capacitados consideran durante una evaluación.

¿LOS ANTIDEPRESIVOS ENTONCES NO FUNCIONAN?

Cuestionar la teoría simplificada del “desequilibrio químico” no equivale a afirmar que los antidepresivos no funcionen.

Los medicamentos antidepresivos pueden ser útiles para determinados pacientes y forman parte de las opciones terapéuticas disponibles. Sus mecanismos de acción son más complejos que simplemente “reponer serotonina”.

Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede incluir psicoterapia, medicamentos, modificaciones en hábitos y estilo de vida, fortalecimiento de redes de apoyo u otras intervenciones indicadas por profesionales.

Una persona que actualmente utiliza antidepresivos no debe suspenderlos o modificar su dosis únicamente por información encontrada en internet; cualquier cambio debe realizarse con orientación médica.

¿EL INTESTINO PRODUCE LA MAYOR PARTE DE LA SEROTONINA?

Una gran proporción de la serotonina presente en el organismo se produce en el tracto gastrointestinal.

Sin embargo, este dato tampoco demuestra que la depresión tenga su origen en el intestino. La serotonina periférica y la serotonina utilizada por el sistema nervioso central funcionan en contextos fisiológicos diferentes, y la primera no simplemente pasa al cerebro para regular el estado de ánimo.

Por ello, utilizar este dato de manera aislada también puede generar interpretaciones incorrectas sobre la salud mental.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONOCER LA HISTORIA DEL PACIENTE?

El enfoque actual busca comprender a la persona más allá de una explicación exclusivamente química.

Conocer sus síntomas, antecedentes, relaciones, experiencias, entorno, condiciones médicas y circunstancias actuales permite obtener una visión más completa del problema.

La depresión es un trastorno real y potencialmente grave, pero no puede explicarse mediante una única sustancia cerebral. La evidencia disponible apunta hacia un fenómeno complejo en el que pueden interactuar factores biológicos, psicológicos y sociales, por lo que el tratamiento también debe adaptarse a las necesidades particulares de cada paciente.

Brayam Chávez
Brayam Chávez

Licenciado en Comunicación y Medios Digitales. He participado en la cobertura de temas nacionales e internacionales, desarrollando contenidos sobre política, sociedad, seguridad, cultura y actualidad, contribuyendo al fortalecimiento de la oferta editorial del medio.