La investigación sobre una presunta red de huachicol fiscal comenzó luego de que autoridades localizaran 33 ferrotanques abandonados en Ramos Arizpe, Coahuila, durante julio de 2025. El hallazgo llevó a realizar inspecciones y análisis para determinar qué contenían los carros tanque.
Las pruebas permitieron establecer que transportaban hidrocarburos y revelaron una posible irregularidad: el combustible habría sido declarado ante las autoridades por una cantidad muy inferior a la que realmente contenían los ferrotanques.
A partir de ese descubrimiento, la Fiscalía General de la República amplió las investigaciones y comenzó a buscar unidades con características similares en otros puntos. Así fueron identificados casos relacionados en San Luis Potosí y Nuevo León, lo que permitió reconstruir parte de la ruta ferroviaria utilizada para trasladar el combustible.
Con la ruta bajo investigación, las autoridades comenzaron a cruzar información de facturas, pedimentos aduanales, cartas porte, registros ferroviarios y documentación empresarial. El análisis permitió establecer conexiones entre las operaciones de importación y las compañías relacionadas con el traslado de hidrocarburos.
La FGR estimó que el posible daño fiscal relacionado con estas operaciones podría superar los 4 mil millones de pesos, aunque esta cantidad deberá acreditarse conforme avance el proceso.
Lo que comenzó con el hallazgo de 33 ferrotanques terminó convirtiéndose en una investigación de mayor alcance. El seguimiento del combustible, sus rutas y la documentación relacionada permitió a las autoridades reconstruir una presunta estructura utilizada para introducir y trasladar hidrocarburos mediante operaciones que habrían presentado inconsistencias ante las autoridades.




