El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, acusó al gobierno de ejercer una “persecución política” en su contra y utilizó la captura del contador de su hermano como parte de los argumentos con los que busca llevar sus señalamientos al ámbito internacional.
A través de su cuenta de X, el también senador defendió la denuncia presentada ante el Departamento de Estado de Estados Unidos contra tres consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), a quienes responsabiliza de acciones que, desde su perspectiva, afectan sus derechos políticos y la libertad de expresión.
Moreno sostuvo que su postura no contradice las movilizaciones que encabezó en defensa del organismo electoral cuando, afirmó, existía el riesgo de que el poder político lo controlara.
ACUSA INTENTO DE SILENCIAR A LA OPOSICIÓN
El líder priista acusó al oficialismo de buscar “silenciar a la oposición” y calificó al gobierno como un “narcogobierno”. También aseguró que, como legislador, cuenta con la protección del artículo 61 constitucional, que establece la inviolabilidad de diputados y senadores por las opiniones expresadas en el ejercicio de sus funciones.
La denuncia internacional surgió después de que la Comisión de Quejas y Denuncias del INE ordenó retirar nueve publicaciones de Moreno y del PRI en las que se utilizaban términos como “narcopartido”, “narcogobierno” y “Cártel de Morena”.
El organismo consideró que esas expresiones podrían constituir la imputación de hechos o delitos falsos al relacionar a Morena con el narcotráfico sin sustento probatorio.
MORENO BUSCA ESCALAR EL CONFLICTO
De acuerdo con el documento difundido por el priista, la denuncia ante Washington solicita revisar las actuaciones de los consejeros Arturo Castillo Loza, Rita Bell López Vences y Frida Denisse Gómez Puga, invocando la Global Magnitsky Human Rights Accountability Act.
Moreno también anunció recursos ante la ONU, la OEA y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, además de una impugnación ante la Sala Superior del Tribunal Electoral.




