¿Y si sí?, dice Celida

Si bien todavía falta camino y ninguna candidatura está definida, Celida pareciera contar con una trayectoria que le permite alzar la mano

¿Y si sí?, dice Celida

Hablar de Celida López como posible candidata de Morena a la Gubernatura de Sonora es hablar de uno de los perfiles con mayor reconocimiento dentro del movimiento y algunas encuestas la colocan en una posición competitiva.

Aunque si bien todavía falta camino y ninguna candidatura está definida, Celida pareciera contar con una trayectoria que le permite alzar la mano y competir dentro de la conversación principal.

Ha sido diputada local, presidenta municipal de Hermosillo, secretaria de Turismo, jefa de la Oficina del Ejecutivo Estatal y candidata al Senado. Estos cargos le han dado exposición, experiencia administrativa y relaciones políticas en diferentes regiones.

Su principal ventaja ha sido tener una parte importante del electorado sonorense que ya sabe quién es, algo que otros aspirantes todavía no han logrado construir, salvo ciertas excepciones como Javier Lamarque y Lorenia Valles.

Celida también tiene un estilo político reconocible, es decir, habla de manera frontal, comprende la dinámica de los medios y sabe provocar conversación, o como decimos en este giro, le sabe “aventar la piedra, pero no esconde la mano”.

En ese sentido, en un escenario electoral cada vez más dominado por las redes sociales, esa capacidad puede ser útil para posicionar mensajes y mantener presencia pública. Sin embargo, también representa un riesgo. Lo que genera identificación entre algunos sectores puede provocar rechazo en otros, por lo que su desafío será demostrar que puede ampliar su base de apoyo y no solamente movilizar a quienes ya simpatizan con ella.

Las mediciones recientes muestran una contienda interna altamente competitiva. Mientras algunas colocan a Celida entre los primeros lugares, otras presentan como punteros a Javier Lamarque o Lorenia Valles.

Por ello, estimado lector, no me atrevería a declarar un ganador anticipado, la realidad es que las encuestas nos han permitido confirmar que Morena tiene varios perfiles competitivos y que todavía no existe una ventaja definitiva. Celida está en una pelea interesante, porque ella trata de ubicarse en una conversación pública predominada por dos narrativas, la primera, que Javier Lamarque es el candidato de la presidenta Sheinbaum, y la segunda, que Lorenia Valles es la candidata del gobernador Durazo.

Ahora bien, ¿qué retos tiene Celida?, si bien la derrota por la reelección en Hermosillo durante 2021, sus cambios de partido entre Morena, PAN y PT, el regreso político del Maloro Acosta y las diferencias que ha tenido con distintos actores son elementos que seguramente aparecerán en la discusión.

Enfrente tiene perfiles con fortalezas propias. Javier Lamarque posee una larga trayectoria en la izquierda, presencia territorial y cercanía histórica con el movimiento.

Lorenia Valles cuenta con experiencia legislativa, trabajo partidista y la posibilidad de verse favorecida por los criterios de género. En conclusión, Morena llegará con una posición favorable en Sonora, pero una candidatura dividida podría reducir cualquier ventaja. Por eso, la capacidad de sumar será tan importante como el nivel de conocimiento.

Falta tiempo y sobra incertidumbre. Sin embargo, Celida López ya consiguió que su aspiración sea tomada en serio. Mientras otros intentan cerrar la conversación, ella parece decidida a mantener abierta la pregunta: ¿Y si sí?

Recuerde, estimado lector, que la política no es como las películas, aquí no basta esperar unas horas para conocer el final. En política no hay garantías, hasta en el último minuto, puede cambiarlo todo.

Habrá que estar atentos.