Estados Unidos celebra este martes 3 de noviembre sus elecciones intermedias, una votación que pondrá a prueba el respaldo político al presidente Donald Trump y definirá la composición del Congreso para la segunda mitad de su administración.
Aunque el mandatario republicano no busca la reelección en estos comicios, el resultado podría modificar su capacidad para impulsar iniciativas y mantener el control legislativo. Los ciudadanos elegirán a los integrantes de la Cámara de Representantes, parte del Senado, gobernadores y representantes estatales.
La principal disputa se concentrará en el Congreso, donde actualmente los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras. Los demócratas buscan ganar suficientes posiciones para cambiar ese equilibrio y aumentar su influencia en las decisiones del gobierno federal.
En total, se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado. Además, 36 estados elegirán gobernador y en 46 entidades se disputarán 6 mil 139 cargos legislativos, según datos de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales (NCSL).
También habrá votaciones sobre propuestas locales relacionadas con impuestos, presupuestos, educación y derechos reproductivos, entre otros asuntos.
Una votación que puede limitar o fortalecer a Trump
El resultado de las elecciones tendrá consecuencias directas en la relación entre la Casa Blanca y el Congreso. Si los republicanos mantienen el control de las dos cámaras, Trump tendrá mayores posibilidades de avanzar con sus propuestas legislativas.
Por el contrario, una victoria demócrata en alguna de ellas podría aumentar la vigilancia sobre las decisiones presidenciales y dificultar la aprobación de algunas iniciativas de la administración.
Entre las facultades del Congreso se encuentran aprobar leyes, intervenir en las decisiones presupuestarias, supervisar al Poder Ejecutivo y participar en la confirmación de determinados nombramientos presidenciales.
También se disputan gobiernos estatales
La contienda no se limita al ámbito federal. Arizona, Michigan, Georgia, Ohio, Iowa, Nevada y Wisconsin figuran entre los estados que tendrán elecciones para gobernador.
Estos cargos son relevantes porque sus titulares pueden definir prioridades en temas como seguridad, educación, infraestructura y salud, además de intervenir en la aprobación o el veto de leyes locales.
Por otra parte, los resultados de las legislaturas estatales tendrán efectos en las decisiones que se toman dentro de cada entidad.
El costo de vida será uno de los asuntos que marcarán la decisión de los votantes. Los precios de los alimentos, la vivienda y otros productos de consumo cotidiano forman parte de las preocupaciones económicas de la población.
La política migratoria de Trump también tendrá un papel importante, especialmente por las medidas de control fronterizo y las acciones impulsadas por su gobierno.
A estos temas se suman el debate sobre el aborto, las propuestas de seguridad pública y la política exterior estadounidense, asuntos que han generado diferencias entre candidatos y partidos.
¿Por qué se llaman elecciones intermedias?
Estos comicios reciben el nombre de midterm elections porque se realizan dos años después de las elecciones presidenciales, a la mitad del periodo de cuatro años del mandatario.
La Cámara de Representantes se renueva cada dos años, mientras que los senadores permanecen seis años en el cargo y sus elecciones se distribuyen en distintos ciclos.
En esta ocasión, los estadounidenses no elegirán presidente, pero sí definirán qué partido tendrá mayor representación en el Congreso y qué fuerzas políticas dirigirán distintos gobiernos estatales.
Los resultados de este 3 de noviembre serán determinantes para conocer el margen de maniobra que tendrá Donald Trump durante los últimos dos años de su mandato.

