El príncipe Harry y Meghan Markle regresaron este miércoles al Reino Unido junto con sus dos hijos, Archie y Lilibet, seis años después de abandonar el país y renunciar a sus funciones como miembros activos de la familia real británica.
De acuerdo con medios británicos, los duques de Sussex viajaron desde California en un avión privado y aterrizaron alrededor del mediodía en el aeropuerto de Birmingham.
La familia residía desde hace varios años en Montecito, California, pero ahora prepara su regreso prolongado a Inglaterra. Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, ya fueron inscritos en escuelas británicas para el próximo ciclo escolar, que comenzará en septiembre.
Harry y Meghan volverán como ciudadanos privados y no asumirán funciones oficiales en representación del rey Carlos III.
La pareja dejó el Reino Unido en 2020 para establecerse en Norteamérica, en medio de una ruptura con la institución monárquica. Desde entonces, su relación con otros integrantes de la familia real ha permanecido distante.
Entre las razones que expusieron para alejarse de la vida pública estuvieron la presión de la prensa sensacionalista, el acoso en internet, el racismo y las dificultades dentro de la propia familia.
Aunque Harry ha regresado en distintas ocasiones, entre ellas para el funeral de su abuela, la reina Isabel II, en 2022, y la coronación de su padre en 2023, este nuevo traslado representa un cambio significativo para la familia.
El rey Carlos III fue informado de los planes, al igual que el príncipe William y Kate, princesa de Gales.

LA SEGURIDAD, UNO DE LOS PRINCIPALES DESAFÍOS
Uno de los temas que podría complicar la estancia de los Sussex es la seguridad. Harry mantiene una disputa legal con el Gobierno británico después de que se redujera su protección policial tras dejar de desempeñar funciones oficiales.
El duque ha sostenido que las condiciones actuales no ofrecen la seguridad necesaria para llevar a su esposa e hijos al Reino Unido.
El año pasado perdió una apelación contra el Ministerio del Interior relacionada con este asunto.
Hasta ahora se desconoce si las medidas de protección para la familia han cambiado y quién asumirá los costos de su seguridad durante su nueva residencia.

NUEVOS PROYECTOS
De acuerdo con medios británicos, Harry y Meghan vivirán en una propiedad privada en los alrededores de Londres, posiblemente en los Cotswolds, una de las zonas más exclusivas de la campiña inglesa.
El príncipe podría retomar próximamente sus actividades benéficas en el Reino Unido, entre ellas su participación en eventos de WellChild y los preparativos para los Juegos Invictus, que se realizarán en Birmingham el próximo año.
Por su parte, Meghan continúa impulsando su marca de estilo de vida, As Ever, mientras también han surgido versiones sobre un posible regreso a la actuación. Según reportes, estaría en conversaciones para participar en la tercera temporada de la serie The Gentlemen, de Guy Ritchie.
Por ahora, los duques de Sussex no han confirmado públicamente los detalles de su nueva vida en Reino Unido.




