La tensión entre la UEFA y la FIFA escaló luego de que el organismo europeo notificó formalmente a la FIFA que analiza emprender acciones legales por el proyecto para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial que abriría la puerta a capital privado para comercializar las competencias organizadas por el máximo organismo del futbol mundial.
De acuerdo con un documento fechado el 31 de julio, al que tuvo acceso la agencia EFE, la UEFA informó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que estudia presentar denuncias ante autoridades reguladoras o iniciar procesos de arbitraje por esta iniciativa, anunciada oficialmente el 28 de julio y posteriormente retirada debido al rechazo que provocó entre varias confederaciones.
UEFA AMENAZA CON DEMANDAR A LA FIFA
Como parte de su comunicación, la UEFA exigió a la FIFA preservar toda la documentación relacionada con el proyecto, tanto en formato físico como electrónico, y suspender cualquier destrucción de archivos que pudiera afectar una eventual investigación o procedimiento legal.
Entre los documentos que solicita conservar se encuentran aquellos relacionados con el diseño del plan, los mecanismos de distribución de recursos a las asociaciones nacionales, el plazo de aceptación fijado para el 19 de septiembre y las comunicaciones internas con integrantes del Consejo de la FIFA.
La petición también incluye información que pudiera estar en poder de altos funcionarios del organismo, entre ellos el director de operaciones, Kevin Lamour, quien cuestionó públicamente el proyecto al señalar que la administración de la FIFA fue inducida a respaldar una iniciativa impulsada por una sola persona y que, a su juicio, no debía continuar.
La UEFA reiteró que el plan es incompatible con los principios de buena gobernanza en el futbol y recordó que la oposición de confederaciones como la UEFA, la Confederación Asiática y la Concacaf fue determinante para que la FIFA desistiera de la propuesta apenas tres días después de presentarla.
El proyecto contemplaba vender el 20 por ciento de FIFA Forward Enterprise para captar hasta 4 mil 200 millones de dólares mediante inversionistas privados, con una valoración estimada de 20 mil millones de dólares.
Aunque la FIFA insistió en que el Mundial no estaba en venta y aseguró que los recursos beneficiarían a las 211 asociaciones afiliadas mediante una ampliación del programa FIFA Forward, el rechazo generalizado terminó por frenar la iniciativa antes de su implementación.




