La relación entre la UEFA y la FIFA atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. El organismo que rige el futbol europeo lanzó una advertencia sin precedentes al anunciar que ninguna de sus 55 federaciones miembro participará en competiciones organizadas por la FIFA mientras continúe vigente la propuesta del presidente Gianni Infantino de permitir la entrada de inversores privados en la propiedad de la Copa del Mundo y otros torneos internacionales.
La postura abre un nuevo frente de confrontación entre ambas instituciones y amenaza con alterar el futuro del futbol a nivel global, incluyendo la realización de los próximos Mundiales.
UEFA AMENAZA CON DEJAR FUERA A EUROPA DE LOS MUNDIALES
La postura de la UEFA representa uno de los desafíos más importantes para la FIFA en los últimos años y, de mantenerse, pondría en riesgo la presencia de las selecciones europeas en futuros Mundiales, además de generar incertidumbre sobre la organización de la Copa del Mundo de 2030, cuya sede principal será España junto con Portugal y Marruecos. Uruguay, Argentina y Paraguay albergarán los partidos inaugurales como parte de la conmemoración del centenario del torneo.
"La UEFA y sus 55 federaciones miembro se mantienen unidas. Rechazamos de forma unánime e inequívoca la propuesta de la FIFA de transferir participaciones en la propiedad del Mundial y de otras competiciones de la FIFA a inversores privados", declaró la UEFA,
Asimismo, en el comunicado la UEFA afirmó que el Mundial "no está en venta" y rechazó de manera "unánime e inequívoca" la iniciativa impulsada por la FIFA, al considerar que convertir el torneo en un activo para inversores privados cambiaría para siempre el rumbo del futbol mundial.
El organismo europeo sostuvo que la rentabilidad económica no puede imponerse sobre los intereses deportivos y advirtió que, si la propuesta prospera, las decisiones sobre el calendario, el formato de las competiciones y el futuro del futbol responderán a las exigencias de los accionistas y no a las necesidades del deporte.
Asimismo, criticó el proceso mediante el cual la FIFA impulsó la iniciativa, al asegurar que fue diseñada sin una consulta amplia con las federaciones nacionales y presentada como un ultimátum para aceptar la cesión del control de sus principales competiciones.
La UEFA fue contundente al advertir que ninguna selección afiliada al organismo participará en competiciones de la FIFA mientras la propuesta siga vigente, salvo que sea retirada por completo y la FIFA otorgue garantías vinculantes de que no volverá a plantear un modelo de propiedad privada para sus torneos.
El pronunciamiento europeo se produjo poco después de que la Confederación Asiática de Futbol (AFC) también expresara su inconformidad con el procedimiento seguido por la FIFA, al cuestionar la falta de consulta con los actores del futbol mundial y el plazo impuesto para aprobar la iniciativa.




